Ante la sequía, evangélicos en Honduras convocan ayuno y oración por lluvias
El presidente de la Confraternidad Evangélica, Gerardo Irías, anunció jornadas nacionales de ayuno y oración para pedir lluvias ante la prolongada sequía.

El presidente de la Confraternidad Evangélica, Gerardo Irías, anunció jornadas nacionales de ayuno y oración para pedir lluvias ante la prolongada sequía.
Foto: La Confraternidad Evangélica de Honduras convocó jornadas de ayuno y oración para pedir lluvias ante la prolongada sequía que afecta al país y agrava la crisis hídrica y agrícola.
La Confraternidad Evangélica de Honduras convocó a iglesias de todo el país a participar en jornadas de ayuno y oración con el propósito de pedir por el retorno de las lluvias, en medio de la prolongada sequía que afecta a diferentes regiones del territorio nacional.
El presidente de la organización, Gerardo Irías, manifestó su confianza en que las precipitaciones llegarán pese a las actuales condiciones climáticas.
“Nosotros aunque miremos sequías creemos que la lluvia viene”, expresó el líder religioso.
Irías también hizo un llamado a fortalecer la fe y la oración, al considerar que el país enfrenta momentos difíciles que requieren unidad espiritual.

LEER TAMBIÉN: Hondureño es condenado en EE. UU. por tráfico de armas hacia Honduras
Iglesia trabaja junto a instituciones
Además, el dirigente explicó que de desarrollar un programa nacional de ayuno y oración, la Confraternidad Evangélica mantiene coordinación con instituciones gubernamentales, entre ellas la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), para acompañar las acciones frente a la emergencia provocada por la falta de lluvias.
Sequía agrava la crisis hídrica
La prolongada sequía continúa generando impactos en distintos sectores del país. De acuerdo con el reporte, la escasez de precipitaciones ha afectado la producción agrícola, el abastecimiento de agua para la población y ha incrementado la presión sobre el sistema energético nacional.

En Tegucigalpa, la crisis hídrica obligó a extender los racionamientos de agua hasta nueve días, por lo que miles de capitalinos reciben el servicio únicamente durante un promedio de tres días al mes.
Además, expertos advierten que, si las lluvias no mejoran en los próximos meses, el primer semestre de 2027 podría presentar condiciones similares o incluso más críticas debido a la disminución de las reservas de agua.





