Asfura pide a EE. UU. revisar cada caso de 55 mil hondureños con TPS
El presidente de Honduras, Nasry Asfura, pide a Estados Unidos revisar cada expediente de 55 mil hondureños afectados por la terminación del TPS.


El presidente de Honduras, Nasry Asfura, pide a Estados Unidos revisar cada expediente de 55 mil hondureños afectados por la terminación del TPS.
Foto: Cortesía
El presidente Nasry Asfura pidió al gobierno de Estados Unidos (EE. UU.) una revisión individual de los expedientes de unos 55 mil hondureños afectados por la terminación del Estatus de Protección Temporal (TPS), una evaluación que colocó en el centro los años de trabajo, los vínculos familiares y la conducta de cada persona antes de cualquier decisión migratoria.
“Ya pedimos al gobierno americano que analice cada caso porque son personas que tienen tres y cuatro décadas de estar en Estados Unidos”, afirmó el mandatario.
La petición trasladó el debate desde una cifra colectiva hasta cada historia guardada en los archivos migratorios. La trayectoria del grupo incluyó trabajo en finanzas, bienes raíces y comercio, formación de familias e integración en comunidades estadounidenses.
Para cada hogar, la pérdida del TPS no representó únicamente un cambio administrativo: también abrió el riesgo de perder el permiso de trabajo, afrontar un proceso de deportación o sufrir una separación familiar.

“¿A dónde van a ir? Nosotros estamos trabajando y haciendo nuestra parte, por la vía diplomática”, preguntó Asfura al describir la incertidumbre de quien construyó su vida durante décadas fuera de Honduras. El gobernante sostuvo que la revisión caso por caso permitió valorar el historial laboral, las inversiones, el arraigo comunitario y el respeto a la legislación estadounidense.
El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) estimó en más de 55 mil la población hondureña amparada cuando Estados Unidos anunció la terminación.
El Servicio de Investigación del Congreso estadounidense situó el registro en unas 50 mil personas.
La diferencia respondió a fechas de corte distintas, pero el conjunto mostró la magnitud humana de la medida.

Estados Unidos otorgó el TPS a Honduras en 1999, después de la destrucción causada por el huracán Mitch. El programa protegió temporalmente contra la deportación y autorizó el empleo, pero no concedió por sí mismo residencia permanente ni ciudadanía. El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos anunció en julio de 2025 la terminación, y el proceso atravesó después varias decisiones judiciales.
Como parte de la respuesta, Asfura remitió el 30 de junio una carta al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y solicitó un período adicional de transición y la continuidad temporal de las autorizaciones de empleo.

El Gobierno también articuló una estrategia con 20 instituciones mediante el Consejo Nacional de Protección al Hondureño Migrante, reforzó la orientación consular y remitió casos a servicios legales gratuitos o de bajo costo.
“Tenemos que prepararnos, tenemos que acogerlos aquí, si así fuera el caso, al final, para abrirles las puertas”, afirmó Asfura. La revisión individual buscó impedir el borrado, mediante una sola decisión, de tres décadas de trabajo acumulado en cada expediente.
Situación de la ENEE
El presidente Nasry Asfura colocó la crisis financiera de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) como el eje central de su conferencia de prensa, luego de juramentar a la delegación hondureña que participará en los XXII Juegos Deportivos Estudiantiles Centroamericanos “Codicader 2026”.
El mandatario cifró en 118 mil millones de lempiras las pérdidas acumuladas de la estatal eléctrica y anunció un plan de ajuste para reducir pérdidas, costos y subsidios, al tiempo que se comprometió a blindar constitucionalmente la empresa.
Asfura fue contundente al describir la situación de la ENEE: “118 mil millones en pérdida del ENEE… ¿Cómo lo vamos a aguantar? Imposible. Entonces, o lo miramos seriamente esto, o se nos descalabra el país”.
Según el gobernante, las proyecciones anuales de pérdida rondan los 14 mil a 15 mil millones de lempiras si no se toman medidas estructurales.
El anuncio incluye un plan de acción enfocado en reducir pérdidas técnicas y comerciales, recortar costos operativos y revisar planillas institucionales.
“Entre más generamos energía, más perdemos. Ese es el control que debemos de tener”, afirmó, al destacar que el Gobierno asume la responsabilidad de cuidar “cada lempira que genera la ENEE”.
Subsidios millonarios y presión por los combustibles
Asimismo, el mandatario detalló los subsidios que actualmente sostienen el sector energético y el transporte.
Al menos 263 millones de lempiras mensuales por el apoyo temporal a los primeros 150 kilovatios de consumo residencial.
Asimismo, 156 millones de lempiras mensuales para subsidiar la tarifa del transporte público, que beneficia a más de mil 200 buses en Tegucigalpa y cientos más en San Pedro Sula, Choluteca y Santa Bárbara.
Estos desembolsos se dan en un contexto de precios récord de los combustibles. Asfura citó que el diésel ha alcanzado 143.40 lempiras en Tegucigalpa en las últimas semanas, lo que presiona aún más las finanzas públicas y obliga a priorizar gastos en salud, educación e infraestructura.
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