Capital podría ampliar racionamiento de agua de 9 a 12 días por sequía
La capital enfrenta su mayor racionamiento histórico con entrega cada 9 días y podría extenderse a 12.
Goodvin Nelson
15 de agosto, 2026
4 min de lectura
La capital enfrenta su mayor racionamiento histórico con entrega cada 9 días y podría extenderse a 12.
Foto: Marlin Chacón/DNH
La capital atraviesa uno de sus períodos más complicados en materia de agua, el actual esquema de distribución, con una dotación cada nueve días, ya alcanzó el récord histórico de racionamiento registrado en la ciudad.
El alcalde Juan Diego Zelaya explicó que, mientras no se adopte una nueva medida, el calendario continuará de esa manera y, con el ahorro de los capitalinos y las acciones implementadas, el agua almacenada en las represas podría alcanzar hasta finales de septiembre.
“Ahorita estamos a nueve días, hasta que no tomemos otra determinación, así lo vamos a mantener, si mantenemos ese racionamiento, tenemos hasta finales de septiembre con las represas”, afirmó el alcalde.
Sin embargo, el escenario podría complicarse, las autoridades de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) ya advierten que, si la sequía persiste, el intervalo entre cada distribución podría aumentar hasta 12 días.
Foto: Marlin Chacón/DNHRepresas están en niveles críticos
El gerente de UMAPS, Gustavo Boquín, detalló que al 14 de agosto la represa Concepción se encontraba al 30 % de su capacidad y Los Laureles al 38 %, además, recordó que no toda el agua almacenada puede ser utilizada debido a las condiciones técnicas de los embalses.
El funcionario señaló que los pronósticos meteorológicos tampoco son alentadores, de acuerdo con la información que manejan las autoridades, las lluvias importantes podrían no llegar hasta la segunda quincena de septiembre.
Ante este panorama, la posibilidad de llevar la distribución hasta 12 días ya forma parte de los escenarios que se analizan para enfrentar la emergencia.
Foto: Marlin Chacón/DNH
Analizarán una posible alerta roja
La situación también llevó a las autoridades capitalinas a plantearse un cambio en el nivel de emergencia; Zelaya confirmó que la próxima semana se reunirán para evaluar una eventual declaratoria de alerta roja.
La decisión se tomaría tomando en cuenta los informes técnicos de Copeco, Cenaos, CODEM y SIMGER, además del comportamiento de las represas y las previsiones de lluvia.
La emergencia hídrica permanece vigente desde finales de mayo, cuando comenzaron a aumentar las preocupaciones por la escasez de precipitaciones.
La sequía severa está relacionada con el fenómeno de El Niño y no golpea únicamente a Honduras; países como Puerto Rico, Colombia y El Salvador también enfrentan condiciones de déficit de agua,
Foto: Marlin Chacón/DNH
Mientras se define si el racionamiento debe endurecerse, la Alcaldía mantiene otras medidas para reducir el impacto sobre las familias.
Hasta el momento se han distribuido más de 4.5 millones de galones de agua de manera gratuita mediante el sistema de abastecimiento con pozos; también se realizan trabajos para reparar fugas y proteger el recurso disponible.
Zelaya insistió en que estas acciones deben continuar junto con la construcción de larepresa San José, cuya obra comenzó nuevamente en marzo después de permanecer paralizada durante 18 meses.
“Tenemos que seguir trabajando, perforando pozos, entregando agua gratuita, reparando fugas, trabajando en la represa”, sostuvo el alcalde.
UMAPS pide a capitalinos reducir el consumo
Foto: Marlin Chacón/DNH
Boquín hizo un llamado especialmente a quienes todavía utilizan agua potable para actividades que pueden evitarse, como lavar vehículos o utilizar mangueras para limpiar exteriores.
El gerente advirtió que se incrementarán las multas contra quienes desperdicien el recurso en medio de la emergencia.
La preocupación de las autoridades no se limita a los próximos meses, según las proyecciones de UMAPS, el primer cuatrimestre de 2027 podría ser particularmente difícil si las represas no logran recuperarse y alcanzar al menos un 55 % de almacenamiento.
Por ahora, el mensaje oficial es mantener el racionamiento cada nueve días y reducir al máximo el consumo, pero si las lluvias no llegan y los niveles de los embalses continúan bajando, los capitalinos podrían enfrentar una espera de hasta 12 días para volver a recibir agua potable.