Capturan a sospechoso del secuestro y asesinato del hijo del expresidente Ricardo Maduro
El detenido es señalado como presunto integrante de la banda Padilla Bustillo, vinculada al crimen de Ricardo Maduro, ocurrido en 1997 en San Pedro Sula.



Foto: Cortesía
La Policía Nacional capturó en Tegucigalpa este sábado a un hombre de 72 años, señalado como presunto integrante de la banda Padilla Bustillo, conocida por realizar secuestros en todo el país.
El detenido, quien no fue identificado por las autoridades, es señalado por su supuesta participación en el secuestro y asesinato de Ricardo Ernesto Maduro Andreu, hijo del expresidente hondureño Ricardo Maduro (2002-2006).
El sujeto ejercía labores de albañilería para evadir la justicia, pero por trabajos de inteligencia y denuncias de la ciudadanía se logró su captura, de acuerdo con la información proporcionada.
Según la Policía, el sospechoso, dentro de la organización, se encargaba de conseguir vehículos y casas para movilizar y custodiar a las víctimas.
Además, las autoridades indicaron que el detenido sería uno de los últimos eslabones de la estructura criminal Padilla Bustillo que operó de 1990 a 2010.
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El crimen contra Maduro Andreu ocurrió el 23 de abril de 1997, cuando la víctima, de 25 años, fue secuestrada en San Pedro Sula, Cortés. Según los antecedentes del caso, los captores exigían tres millones de lempiras a cambio de su liberación.
Dos días después del secuestro, el cuerpo de Maduro Andreu fue localizado sin vida, un crimen que conmocionó al país y dio paso a una prolongada investigación contra los integrantes de la estructura criminal.
Condenas y antecedentes de los Padilla Bustillo
La organización conocida como Los Padilla Bustillo fue señalada como una de las estructuras criminales más peligrosas de aquella época en el norte de Honduras.
Por este mismo caso, varios de sus integrantes fueron detenidos y condenados. Entre ellos figuran Víctor Manuel Meraz y Efraín Ordóñez, quienes recibieron penas de 32 años de prisión: 16 años por secuestro y otros 16 por homicidio simple, según los antecedentes judiciales proporcionados.
El proceso contra otros miembros de la banda estuvo marcado por enfrentamientos armados, fugas y detenciones fuera del país, circunstancias que retrasaron el avance de las actuaciones judiciales.
Procesos marcados por muertes y fugas
Misael y Abel Padilla Bustillo, otros integrantes de la organización, murieron el 28 de mayo de 1997 durante un enfrentamiento con la Policía Nacional en Tegucigalpa, aproximadamente un mes después del crimen del hijo del expresidente. Sus procesos no llegaron a juicio ni a sentencia.
Otro de los señalados, Santos Neptalí Padilla Bustillo, fue detenido en Estados Unidos y repatriado a Honduras en 2006 para enfrentar cargos relacionados con el secuestro y asesinato.
Sin embargo, en 2007 se fugó de la Penitenciaría Nacional de Támara, lo que originó una orden de captura por evasión.
En diciembre de 2018, fue detenido en Olanchito, Yoro, donde, según los antecedentes del caso, residía con una identidad falsa. Tras su recaptura, el Ministerio Público impulsó nuevamente el proceso por el crimen de Maduro Andreu y otras causas relacionadas con evasión, uso de nombre supuesto y portación ilegal de armas.
La nueva captura en Tegucigalpa vuelve a poner el caso en la actualidad, casi tres décadas después del secuestro y asesinato que marcó a una de las familias más conocidas de Honduras.
Las autoridades no han precisado en la información proporcionada la identidad del nuevo detenido ni los detalles de su presunta participación en el crimen.
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