Costa Rica traslada a 123 presos a megacárcel de máxima seguridad
Costa Rica inició las operaciones de su megacárcel con el traslado de 123 presos. La presidenta Laura Fernández y el ministro de Justicia defienden el proyecto.
MS
Mirna Salinas
27 de octubre, 2026
2 min de lectura
Costa Rica inició las operaciones de su megacárcel con el traslado de 123 presos. La presidenta Laura Fernández y el ministro de Justicia defienden el proyecto.
Foto: cortesía
Costa Rica puso en marcha el Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (CACCO) con el traslado de los primeros 123 privados de libertad, quienes ingresaron rapados y vestidos con uniformes naranjas. La nueva prisión forma parte de la estrategia del Gobierno para reforzar el control penitenciario y combatir las estructuras del crimen organizado.
La presidenta Laura Fernández defendió la apertura del centro y destacó la demanda de seguridad de la población.
“Por el dolor de las víctimas inocentes, por las familias honestas que viven presas del miedo, por un pueblo que está cansado de la impunidad y pide mano dura contra los delincuentes”, expresó.
El CACCO contará con cinco módulos y capacidad para 5,100 personas privadas de libertad. · Foto: cortesía
El Estado busca recuperar el control de las cárceles
La nueva infraestructura está ubicada en el complejo penitenciario La Reforma, en San Rafael de Alajuela. Su capacidad prevista es de aproximadamente 5,100 internos, y su funcionamiento se integra a las medidas oficiales contra las organizaciones criminales.
El ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar Vargas, defendió el papel de las autoridades en el control del Estado.
“Aquí no mandan los narcotraficantes, los sicarios ni los cabecillas de las organizaciones criminales. Aquí manda el Estado costarricense”.
Aguilar también describió la obra como “un monumento a la seguridad nacional”, en referencia al propósito de fortalecer la capacidad del Estado frente a las redes criminales.
Costa Rica apuesta por reforzar la vigilancia penitenciaria para contener al crimen organizado. · Foto: cortesía
Una estrategia frente al crimen organizado
El ingreso de los primeros 123 reclusos marca el comienzo de las operaciones del centro, mientras el Gobierno prevé continuar con el traslado progresivo de internos. La administración sostiene que la prisión permitirá aplicar controles más estrictos sobre personas vinculadas con estructuras delictivas.
La apertura del CACCO coloca nuevamente en el debate regional las políticas de máxima seguridad, sus resultados en el combate al crimen organizado y las condiciones de reclusión. El impacto de la nueva instalación dependerá de su funcionamiento y de los resultados que logren las autoridades en materia de seguridad penitenciaria.