Crisis hídrica en Tegucigalpa podría extenderse por 17 meses
La Alcaldía advierte que la crisis hídrica en Tegucigalpa podría llegar hasta 2027 y prepara medidas para garantizar el abastecimiento.


La Alcaldía advierte que la crisis hídrica en Tegucigalpa podría llegar hasta 2027 y prepara medidas para garantizar el abastecimiento.
Foto: Crisis hídrica en Tegucigalpa podría prolongarse 17 meses y extenderse hasta 2027 por el déficit de lluvias y bajos niveles de los embalses. Créditos: Emilio Flores.
La advertencia fue realizada por Julio Quiñónez, director municipal de Gestión de Riesgos de la Alcaldía del Distrito Central, quien explicó que las condiciones actuales obligan a las autoridades a mantener medidas de emergencia y prepararse para un escenario prolongado.
“Nosotros venimos anticipándonos a esto”, afirmó Quiñónez
Tegucigalpa registra déficit de lluvia
Uno de los principales factores detrás de la crisis es la escasez de lluvias debido a los efectos del fenómeno de El Niño. Hasta el 22 de agosto, el Distrito Central acumulaba aproximadamente 319 milímetros de lluvia, cuando, históricamente, para esta fecha deberían registrarse unos 484 milímetros.
Esto representa un déficit de 165 milímetros, equivalente a un 34 % menos de precipitación que el promedio histórico. Además, la capital ha registrado períodos de hasta 24 días consecutivos sin lluvias.
“Esos 165 milímetros menos de lluvia definitivamente son los que nos tienen en esta condición compleja”, explicó el funcionario.
Represa La Concepción se acerca a nivel crítico

La situación también genera preocupación por el estado de las principales fuentes de abastecimiento.
La represa La Concepción se encuentra aproximadamente al 29 % de su capacidad y abastece cerca del 60 % de Tegucigalpa. Las autoridades consideran que al llegar al 25 % el escenario será crítico, mientras que por debajo del 20 % aumentaría la presencia de sedimentos y la cantidad de químicos necesarios para potabilizar el agua.
Debido a esta situación, desde el 1 de agosto el calendario de distribución de agua pasó de siete a nueve días, mientras las autoridades analizan si será necesario ampliar nuevamente los períodos de racionamiento.
Lluvias importantes podrían llegar hasta septiembre
Las autoridades municipales no esperan una recuperación inmediata de las reservas.
Según Quiñónez, las precipitaciones que podrían generar un aporte significativo a las fuentes de agua y a las zonas productoras se esperan a partir de mediados de septiembre.
Sin embargo, explicó que no basta con que se registre lluvia en la capital, ya que es necesario que las precipitaciones alcancen las cuencas que alimentan los sistemas de abastecimiento.
“Nos preocupa mucho más que si llueve o no llueve, cuánto va a llover y bajo qué condiciones nos va a llover”, señaló.
Crisis de agua también amenaza la salud

La falta de agua podría generar consecuencias adicionales para la población, particularmente en materia de salud.
Las autoridades temen que el almacenamiento de agua en recipientes favorezca la reproducción del mosquito transmisor del dengue, zika y chikungunya. Por ello, la Alcaldía prepara acciones para prevenir y controlar criaderos.
También se busca fortalecer la atención en al menos 14 de los 45 centros integrales de salud de la capital, especialmente en las zonas con mayor población y problemas de abastecimiento.
Preparan asistencia alimentaria para 20 mil personas
La emergencia hídrica también comienza a generar efectos económicos en los hogares más vulnerables.
La Alcaldía prepara una asistencia para aproximadamente 20 mil personas, que incluirá un bono canjeable en supermercados para facilitar el acceso a alimentos y reducir la presión económica sobre las familias.
Además, las autoridades advierten que una prolongación de la sequía podría afectar las zonas productoras y generar presión sobre la canasta básica.
Como parte de la estrategia para aumentar el suministro, la municipalidad trabaja en la rehabilitación de 41 pozos que fueron perforados anteriormente, pero permanecían inhabilitados.
También fueron identificados 33 sitios donde podrían perforarse nuevos pozos. Antes de incorporarlos al sistema se realizan estudios para determinar el volumen disponible y la calidad del agua.
Crisis podría llegar hasta 2027

Quiñónez insistió en que la situación no debe considerarse únicamente como una emergencia temporal y advirtió que sus efectos podrían extenderse hasta el próximo año.
“Esta es una situación que vamos a atender durante 17 meses”, afirmó.
La principal preocupación es que Tegucigalpa pueda llegar a 2027 con bajos niveles en sus embalses y con afectaciones en las zonas agrícolas. Una menor producción de alimentos podría incrementar la presión sobre la canasta básica y provocar aumentos de precios.
Como solución de largo plazo, las autoridades contemplan proyectos como el embalse San José, cuya entrada en funcionamiento está prevista para el primer trimestre de 2028, además de otras alternativas como Jímiguare, Quiebramontes y Río de Hombre.
“De nada me sirve el embalse si la cuenca no produce”, enfatizó Quiñónez al destacar la necesidad de proteger las zonas de recarga hídrica.
La Alcaldía también desarrolla acciones de protección ambiental y ordenamiento territorial, mientras hace un llamado a la población a utilizar el agua de manera responsable ante el agravamiento de los racionamientos.
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