Detectan alrededor de 90 casos sospechosos de cáncer de piel
El Hospital Escuela identificó al menos 90 casos sospechosos de cáncer de piel durante una jornada de detección que atendió a 410 personas


Foto: Cortesía
El Hospital Escuela (HE) identificó al menos 90 casos sospechosos de cáncer de piel durante una jornada de detección realizada por el Servicio de Dermatología, en la que se atendió a unas 410 personas, entre adultos y niños provenientes de distintas regiones del país.
Como parte de la actividad médica se efectuaron 96 biopsias a pacientes que presentaban lesiones sospechosas.
De acuerdo con los especialistas, cerca del 90 % de las muestras analizadas muestran características compatibles con algún subtipo de cáncer de piel, lo que permitirá confirmar diagnósticos e iniciar tratamientos oportunos.
Diagnóstico temprano mejora el tratamiento
“La prevención salva vidas. Revisar tu piel a tiempo puede marcar la diferencia”, expresó la especialista.

Las autoridades hospitalarias señalaron que los pacientes cuyos resultados se les confirmó la presencia de cáncer de piel recibirán atención especializada, principalmente mediante procedimientos quirúrgicos realizados por el servicio de dermatología o, en casos que lo requieran,, a través de cirugía plástica.
Especialistas Llaman a la población a vigilar cambios en la piel
Durante la jornada, los médicos insistieron en la importancia de acudir a consulta ante cualquier lesión sospechosa que presente cambios o no cicatrice adecuadamente.
“Instamos a la población a consultar de manera temprana cuando identifiquen lesiones nuevas en la piel que no sanan, sangran, aumentan de tamaño, cambian de color o presentan bordes irregulares. Muchas veces parecen lesiones benignas, pero pueden tratarse de cáncer de piel”, advirtió Giménez.
Cada mes, el Hospital Escuela detecta 40 casos de cáncer de piel a través de su servicio de dermatología. De estos diagnósticos, al menos uno es un melanoma, la variante más agresiva y con mayor riesgo de hacer metástasis.
El cáncer de piel ocurre cuando se producen mutaciones en el ADN de las células cutáneas, provocando que crezcan y se multipliquen de forma descontrolada hasta formar tumores.






