Dos horas en el tráfico: la espera que el Libramiento Sur busca dejar atrás
El Libramiento Sur enfrenta 12 casos de terrenos que llevaron a declarar la expropiación forzosa de predios necesarios para completar la vía.



Foto: Emilio Flores
A las 6:00 de la mañana, la salida al sur de Tegucigalpa ya concentra largas filas de vehículos, conductores que viven a pocos minutos de los principales accesos tardan mucho más de lo esperado para llegar a la capital.
Por otro lado, hay quienes llegan desde municipios como Santa Ana, San Buenaventura, Ojojona y Sabanagrande, lugares que se han convertido en "ciudades dormitorio"como se les conoce en otros países.
En el caso de la capital hondureña se agrava aún más, porqué, muchos de estos conductores previo a integrarse a la carretera principal, por escabrosos caminos de tierra, lo cual vuelve aún más difícil el viacrucis para llegar a su destino matutino.

“Exagerado, exagerado, no mejora nada" dice Gustavo Sánchez, quien asegura que sale de su casa a las 6:00 de la mañana pese a vivir a unos cinco minutos del punto donde espera avanzar.
Para él, el congestionamiento tiene un impacto directo en su economía y su rutina: “Más gasto, más tiempo, estrés, es complicado”.
La situación también afecta a Deunso Ventura, quien calcula que puede pasar unas dos horas en el tráfico para entrar a Tegucigalpa.
“Un atraso”, responde cuando se le pregunta qué significa para él esta situación.
Deunso y Gustavo representan la opinión de miles de conductores enfrentan cada mañana este problema, situación que lleva más de una década viviendo en esta zona y que cada día se agrava, porque en este sector se están construyendo decenas de proyectos habitacionales, que por consiguiente también aumentan el flujo vehicular.

El actual gobierno escuchó el clamor popular de estos hondureños y por eso inició la construcción de una significativa obra de infraestructura que intenta destrabar el tráfico y plantea una nueva ruta para descongestionar la salida al sur: el Libramiento Sur de Tegucigalpa.
Pero el cimiento de este proyecto está constituido por la aplicación del PCM 015-2026.
Liberación el paso de la carretera
El Gobierno aprobó el PCM 015-2026, mediante el cual declaró de utilidad pública los terrenos y fracciones de inmuebles necesarios para liberar el derecho de vía del proyecto.
La decisión busca resolver los últimos obstáculos relacionados con la disponibilidad de terrenos que han impedido avanzar con normalidad en una obra que comenzó a gestarse desde 2018.

El ministro de Infraestructura y Transporte, Aníbal Ehrler, explicó que el proyecto originalmente contemplaba recuperar el 70 % del derecho de vía antes de iniciar la construcción, pero la obra comenzó con apenas el 29.8 % liberado.
“En septiembre del año 2025 le dieron orden de inicio a la empresa o al consorcio, sin haber recuperado más que el 29.8 % de la tierra”, señaló.
Desde entonces, el Estado ha negociado con los propietarios y, según Ehrler, ya consiguió avanzar en 70 de los 108 casos identificados.
Actualmente, el Poder Ejecutivo afirmó tener alrededor del 60 % del derecho de vía liberado, pero todavía existen 38 casos pendientes.
De estos, 12 son considerados prioritarios, porque bloquean puntos necesarios para que la maquinaria pueda continuar con determinadas etapas de la construcción.
“Estos 12 casos prioritarios presentan un problema que ya no nos permite avanzar y, por mala suerte, son casos que nos dan el acceso a la tierra”, explicó el ministro.
¿Por qué se llegó a este punto?
Los 12 casos tienen diferentes situaciones.
Según Ehrler, seis corresponden a propietarios que las autoridades no han podido localizar pese a contar con sus datos. Otros terrenos tienen problemas de regularización de la propiedad, como procesos de herencia o disputas entre familiares.
En dos casos, el desacuerdo se relaciona con el valor de los terrenos.
“Dos casos puntuales en los que no hemos logrado hacer una negociación fiscal del valor o el justo precio catastral y, por lo mismo, no hemos podido adquirir ese derecho de vía”, detalló.
Ante estas dificultades, el Ejecutivo aprobó el decreto de expropiación forzosa por utilidad pública.
El abogado Luis Fernando Flores explicó que el la dificultad de la expropiación radica en el mutuo acuerdo de ambas partes para definir el justiprecio y que en ese sentido se beneficien los dos lados, además agregó que el PCM busca el beneficio de la mayor población, requisito para ejecutarse en plena ley.
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La medida permite continuar el procedimiento legal para obtener los terrenos indispensables para la carretera, pero no elimina el derecho de los propietarios a recibir una indemnización.

“Si va a llegar a un acuerdo, en este momento se le paga directamente al dueño de la tierra, el derecho de vía y se procede a escriturar a favor del Estado”, indicó.
Cuando no exista acuerdo o no sea posible localizar al propietario, el caso pasará a los tribunales.
“Se va a registrar la expropiación por autoridad pública y se va a pagar el justo precio, dejándolo en depósito en el juzgado para poder ya acceder al terreno”, explicó.
El ministro aseguró además que los terrenos involucrados en este decreto no corresponden a viviendas.
“En ninguno, pero en ninguno de los predios hay ninguna vivienda”, afirmó. Según su explicación, se trata de lotes baldíos y terrenos sin urbanización.
Una carretera que genera paz y desarrollo para la zona sur
El Libramiento Sur conectará el anillo periférico, a la altura de La Cañada, con el kilómetro 7.5 de El Tizatillo, en la carretera CA-5 Sur.
La obra tendrá aproximadamente 8.6 kilómetros y cuatro carriles, dos por cada sentido, además de una mediana, el proyecto también contempla pasos a desnivel, puentes, un túnel y conexiones en diferentes puntos del recorrido.

El objetivo es crear una vía alternativa para descongestionar los accesos actuales de la zona sur de Tegucigalpa.
El operador de maquinaria pesada, quien trabaja en el proyecto, explicó que actualmente las máquinas avanzan en diferentes puntos del trazado.
“Ocho kilómetros, pero como es de doble vía, tiene que ser 16”, explicó al referirse a la longitud de los cuatro carriles.
Los trabajos comenzaron hace aproximadamente seis o siete meses, según relató.
Hasta 60,000 vehículos podrían utilizar la nueva vía
El impacto esperado de la carretera está directamente relacionado con el volumen de vehículos que circula actualmente por la zona y por ende recae en las personas que a diario, dejan horas de vida en una carretera que se vuelve una odisea todas las mañanas y las tardes cuando cae la noche y las personas vuelven a sus hogares.

Ehrler explicó que la nueva vía podría recibir más de 46,000 vehículos diarios y que, debido al crecimiento estimado del tránsito, esa cifra podría acercarse a 60,000 vehículos en los próximos años.
Según el ministro, alrededor de 350,000 personas viven en la zona sur de la capital, muchas de ellas con empleos en Tegucigalpa.
“De 5:30 a 9 de la mañana se arman tráficos que pueden durar hasta 1 hora 40”, señaló.
Para los conductores, ese tiempo también se convierte en un gasto adicional de combustible.
“Por hora gasta un poquito más de un galón de combustible, imagínese el montón de dinero que se está perdiendo y aparte la calidad de vida de esas personas”, afirmó Ehrler.
Gustavo Sánchez vive esa realidad desde el volante y espera que la nueva vía cambie la situación.
“Estamos esperando que solucionen lo de la calle alterna que van a hacer por salir a La Cañada”, dijo.
Una solución que tardará, pero que ya está en construcción
El proyecto no tendrá una solución inmediata, actualmente registra 11.9 % de avance, según los datos proporcionados por Ehrler.
El cronograma original contemplaba finalizar en septiembre de 2027, pero los retrasos modificaron las proyecciones.
“Los atrasos sufridos desde el inicio del proyecto a hoy proyectan un atraso de siete meses ya”, explicó.
La nueva estimación apunta a que la obra podría concluir alrededor de junio de 2028, Ehrler aseguró que la liberación de los terrenos permitirá aumentar el ritmo de construcción.
“Ahora sí ya vamos a tener la capacidad de ingresar con todo el equipo necesario para las excavaciones y la pavimentación de concreto”, dijo.
La obra contempla una inversión de aproximadamente 36 millones de dólares para la construcción, mientras que otros 16 millones de dólares corresponden al proceso de adquisición del derecho de vía.
En total, son unos 52 millones de dólares, equivalentes a alrededor de 2,700 millones de lempiras, de acuerdo con los datos proporcionados por el ministro.
Otras obras mientras llega el libramiento
Por otra parte el Gobierno también ejecuta obras a corto y mediano plazo, para reducir el impacto del tráfico mientras avanza el libramiento.
Entre ellas destaca la ampliación del puente Germania, que pasará a contar con tres carriles, Ehrler estima que esta intervención permitirá reducir entre 30 % y 33 % la carga vehicular de la entrada actual de la zona sur y recortar alrededor de 40 minutos del tiempo de traslado.

También anunció obras en Loarque, la zona de la Fuerza Aérea, la vía rápida y el sector de residencial Venecia, con ampliaciones de puentes y un paso a desnivel.
La apuesta es que estas intervenciones funcionen como soluciones temporales mientras se completa el Libramiento Sur.
Mientras tanto para los conductores, el problema continúa cada mañana.
Deunso Ventura un conductor que atraviesa la zona mencionada, considera que la principal dificultad está en la capacidad de la carretera actual.
“La solución es ampliar la calle”, insiste.
En ese sentido, el Gobierno apuesta por crear una ruta nueva que permita distribuir el tráfico.
La carretera, por ahora, sigue en construcción y mientras las máquinas avanzan sobre los terrenos liberados, en la salida al sur los conductores siguen haciendo la misma pregunta cada mañana: ¿cuánto combustible gastarán?, ¿cuánto tiempo perderán? y ¿a qué hora lograrán finalmente entrar a Tegucigalpa ó salir de la misma?.
Hoy, esas preguntas tienen una respuesta; Libramiento Sur de Tegucigalpa, la obra que promete reducir el tráfico en esta zona, mejorando así la calidad de vida de quienes trabajan cada día.





