Fenómeno de El Niño obliga al Canal de Panamá a reducir el paso de barcos
La sequía provocada por El Niño obliga al Canal de Panamá a reducir los tránsitos diarios y el calado de los buques ante la falta de agua.


La sequía provocada por El Niño obliga al Canal de Panamá a reducir los tránsitos diarios y el calado de los buques ante la falta de agua.
Foto: El Canal de Panamá reducirá el tránsito diario de buques debido al déficit de lluvias y la disminución de las reservas de agua provocados por el fenómeno de El Niño.
El fenómeno de El Niño vuelve a generar presión sobre el Canal de Panamá. La disminución de las lluvias y el descenso en las reservas de agua obligaron a la administración de la vía interoceánica a reducir el número de barcos que pueden atravesarla diariamente.
La medida representa la segunda ocasión en la historia del Canal de Panamá en que el tránsito de embarcaciones debe ser restringido debido a una crisis hídrica relacionada con El Niño. La situación genera preocupación por sus posibles efectos sobre los tiempos de entrega y los costos del transporte marítimo internacional.
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El Canal de Panamá necesita grandes cantidades de agua dulce para operar sus esclusas. Los lagos artificiales de Gatún y Alhajuela son fundamentales para elevar y permitir el desplazamiento de los barcos entre los océanos Atlántico y Pacífico.
Sin embargo, la reducción de las precipitaciones ha provocado un déficit de agua en la cuenca del canal. Entre mayo y agosto de este año, las lluvias registraron un déficit del 34 %, según datos citados por EFE.
Ante este panorama, la Autoridad del Canal de Panamá comenzó a aplicar restricciones tanto en la cantidad de embarcaciones como en el calado, es decir, la profundidad que alcanza la parte sumergida de un barco.
Desde este viernes, el canal opera con 34 tránsitos diarios, frente a un promedio de 36. A partir del 15 de septiembre, la capacidad será reducida nuevamente hasta llegar a 32 barcos por día.
Los barcos tendrán que transportar menos carga

La reducción del nivel de agua también obliga a limitar el calado de las embarcaciones.
La medida implica que los barcos de mayor tamaño tendrán que reducir parte de la carga que transportan para evitar problemas durante su recorrido por la vía interoceánica.
De acuerdo con el exadministrador del Canal, Jorge Luis Quijano, por cada reducción de 30 centímetros en el calado un barco puede dejar de transportar, en promedio, unos 200 contenedores. En embarcaciones con capacidad de hasta 16,000 contenedores, el impacto puede representar cientos de unidades menos por viaje.
Esto podría llevar a las navieras a transportar menos mercancías por viaje o realizar más recorridos para movilizar la misma cantidad de productos.
El impacto puede llegar al comercio mundial
El Canal de Panamá es una de las principales rutas utilizadas para conectar los mercados de Asia con Estados Unidos y otras regiones del continente americano.
Por la vía interoceánica circula aproximadamente entre el 3 % y el 5 % del comercio mundial, por lo que una reducción prolongada de su capacidad puede generar consecuencias más allá de Panamá.
Entre los posibles efectos se encuentran mayores costos de transporte, retrasos en las entregas y presión sobre las cadenas internacionales de suministro.
Rebecca Bill, presidenta de Diálogo Interamericano, advirtió que una prolongación de las restricciones podría traducirse en mayores costos de envío y tiempos de espera, con la posibilidad de que parte de ese incremento termine trasladándose al precio de las mercancías.
El Niño podría prolongar la crisis
Las autoridades panameñas mantienen la atención sobre la evolución del fenómeno climático, debido a la posibilidad de que las condiciones de sequía continúen durante los próximos meses.
La administración del Canal contempla nuevas restricciones si las lluvias no permiten recuperar los niveles de los principales reservorios.
El escenario recuerda la crisis hídrica de 2023, cuando el Canal llegó a reducir sus tránsitos diarios hasta 22 embarcaciones, provocando largas filas de barcos y fuertes presiones sobre el comercio marítimo.
Ahora, las autoridades buscan preservar las reservas de agua para garantizar tanto el funcionamiento de esta importante vía comercial como el suministro para la población panameña.
La situación convierte nuevamente al agua en un factor determinante para una de las rutas marítimas estratégicas para el comercio internacional.
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