Gestión anterior perdió fondo europeo de €39 millones para red hospitalaria
Administración pasada rechazó préstamo favorable de Francia para construir quirófanos especializados en trasplantes renales, perdiendo 39 millones de Euros.




Foto: Foto Emilio Flores DNH
Honduras perdió un financiamiento concesional de €39 millones de euros que Francia ofreció para construir, remodelar y equipar dos quirófanos especializados en trasplantes renales, uno en el Hospital Escuela de Tegucigalpa y otro en el Hospital Mario Catarino Rivas de San Pedro Sula, luego de que la administración anterior se negó a recibir los recursos.
El embajador de Francia en Honduras, Cédric Prieto, señaló que la propuesta financiera reunió condiciones favorables para el país y buscó ampliar la capacidad del sistema público de salud para atender a pacientes con enfermedad renal crónica.
“Francia ofreció un financiamiento de €39 millones de euros para crear e instalar dos quirófanos especializados en trasplantes renales en Honduras”, declaró Prieto.

Condiciones muy favorables del préstamo
El préstamo incluyó un 35 % como donación no reembolsable, una tasa de interés anual de 0.658 % y un plazo de 20 años para su pago. Estas condiciones redujeron el impacto financiero para el Estado y permitieron proyectar una inversión hospitalaria de largo alcance.

“Las condiciones fueron altamente concesionales, con una parte importante en donación, una tasa de interés muy baja y un plazo amplio para pagar”, afirmó el embajador.
El congresista sostuvo que la falta de infraestructura especializada limitó las posibilidades de realizar trasplantes dentro del sistema sanitario público.

La decisión afectó directamente a una población vulnerable que dependió de tratamientos continuos como la hemodiálisis, cuyos costos representaron una carga elevada para las familias y para el presupuesto estatal.
La instalación de ambos quirófanos habría permitido aumentar la capacidad nacional para efectuar trasplantes, reducir las referencias médicas al extranjero y ofrecer una alternativa de tratamiento a pacientes de Tegucigalpa, San Pedro Sula y otras regiones.

Como antecedente, Honduras enfrentó durante años una creciente demanda de servicios de nefrología y diálisis, mientras los hospitales públicos operaron con limitaciones de equipo, infraestructura y personal especializado.
La pérdida del financiamiento impidió que el país recibiera una inversión que combinó crédito concesional y cooperación no reembolsable. También retrasó la creación de condiciones hospitalarias para desarrollar un programa público de trasplantes renales y brindar una respuesta médica más oportuna a cientos de hondureños.





