Giro en Washington: los demócratas ganan el control del Senado y la Cámara de Representantes
El Partido Demócrata logra mayoría en ambas cámaras del Congreso de Estados Unidos, cambiando el panorama político frente a la presidencia de Donald Trump.


El Partido Demócrata logra mayoría en ambas cámaras del Congreso de Estados Unidos, cambiando el panorama político frente a la presidencia de Donald Trump.
El Partido Demócrata logró el control absoluto del Congreso de los Estados Unidos (EE. UU.), tras arrebatarle la mayoría al Partido Republicano en el Senado y la Cámara de Representantes en las elecciones legislativas del martes.
El histórico triunfo reconfigura el mapa político de Washington y deja al presidente Donald Trump frente a una oposición con poder directo para bloquear iniciativas legislativas, iniciar investigaciones sobre su administración y frenar nombramientos judiciales en la recta final de su mandato.
El descontento del electorado por el elevado costo de la vida, el impacto de los aranceles y las consecuencias del conflicto militar contra Irán que disparó los precios de los combustibles impulsó la victoria demócrata incluso en feudos tradicionalmente conservadores.
El avance de la oposición se consolidó con triunfos clave como el de Maine, donde el candidato Troy Jackson derrotó a la senadora republicana Susan Collins, sumando el séptimo escaño decisivo para los demócratas en la Cámara Alta.

Tras confirmarse la derrota republicana, el mandatario estadounidense intentó desmarcarse del resultado adverso argumentando que la guerra con Irán influyó en el voto, aunque defendió la intervención militar. Asimismo, en declaraciones a la prensa internacional, Trump adoptó un tono conciliador al señalar que estaba dispuesto a aceptar los resultados de las urnas y planteó la posibilidad de buscar consensos con la nueva mayoría parlamentaria en temas clave como la política migratoria.
Maine, Ohio, Iowa, Kansas, Texas, Michigan y Alaska son los territorios en los que se decide quién controlará la Cámara Alta. Allí la participación por adelantado (en el voto por correo) ha sido superior a hace cuatro años (entre un 41 % y un 5 % más de voto).
Triunfos claves
Una ola de participación anticipada que registró incrementos de entre el 5 % y el 41 % en el voto por correo en estados como Texas, Kansas, Georgia, Maine, Ohio, Iowa y Alaska.
La jornada electoral histórica que reconfiguró el mapa político de Estados Unidos. Los demócratas no solo lograron el control del Senado, sino que arrebataron plazas clave al Partido Republicano tras décadas de dominio conservador.
En Texas, el legislador demócrata James Talarico, de 37 años, derrotó al republicano Ken Paxton, convirtiéndose en el primer representante de su partido en asegurar un escaño texano en el Senado desde 1988.
En una gesta similar, el pastor Adam Hamilton rompió en Kansas una sequía de 94 años sin senadores demócratas al vencer al titular Roger Marshall, en un territorio donde Donald Trump había triunfado por 14 puntos en 2024.
Asimismo, en Georgia, el senador Jon Ossoff aseguró su reelección al derrotar a Mike Collins, consolidando el dominio demócrata en ese estado disputado tras centrar su mensaje en el aumento del costo de vida.
Hitos en las gobernaciones estatales
La contienda por las gubernaturas dejó momentos sin precedentes para la política estadounidense. Keisha Lance Bottoms, exalcaldesa de Atlanta, derrotó al empresario Rick Jackson en Georgia y se convirtió en la primera mujer de color en ser electa gobernadora en la historia de Estados Unidos, devolviéndole el cargo al Partido Demócrata por primera vez desde 2003.
Entretanto, en Texas, la abogada Gina Hinojosa venció a Greg Abbott gobernador durante más de 10 años, transformándose en la primera latina en liderar el estado y devolviendo la gobernación a los demócratas por primera vez desde 1994.
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