Economía
Hasta 9 mil empleos camaroneros están en riesgo por la falta de lluvias
La producción de camarón en Honduras sufre mortalidad superior al 30% y pérdidas de 25 millones de dólares debido a la crisis climática.

Goodvin Nelson
25 de agosto, 2026
4 min de lectura

La producción de camarón en Honduras sufre mortalidad superior al 30% y pérdidas de 25 millones de dólares debido a la crisis climática.
Foto: Emilio Flores/DNH
El sector camaronero advierte que, si las condiciones no mejoran y no se adoptan medidas de emergencia, entre 8,000 y 9,000 puestos de trabajo camaroneros podrían desaparecer durante los próximos seis a ocho meses.
La preocupación se extiende al resto de las actividades productivas de la región, donde empresarios estiman que hasta 50,000 empleos podrían estar en riesgo por la sequía y el incremento de los costos de operación.

Mortalidad del camarón supera el 30 %
Carlos Zelaya, director ejecutivo de la Cámara de Comercio del Sur, describió como crítica la situación que enfrentan los productores debido al déficit de lluvias registrado este año.
Según explicó, la zona sur ha recibido menos del 30 % de las precipitaciones esperadas, una condición que ha afectado directamente los cultivos y las condiciones necesarias para mantener la producción camaronera.
A esta situación se suma el aumento de los costos, especialmente por el precio de los combustibles, lo que reduce todavía más el margen de los productores que intentan mantener sus operaciones.
“Estamos en niveles críticos ahorita”, manifestó, Zelaya.
Pérdidas millonarias amenazan las exportaciones
La mortalidad superior al 30 % ya representa un fuerte golpe para la industria; el sector calcula que las pérdidas podrían alcanzar, como mínimo, los 25 millones de dólares si las condiciones actuales continúan.
El impacto también genera preocupación por la entrada de divisas al país. Durante el año anterior, las ventas de camarón representaron alrededor de 260 millones de dólares, por lo que una caída en la producción podría reducir de manera considerable esos ingresos.
Zelaya advirtió que el escenario podría empeorar si las autoridades y el sector privado no consiguen respuestas rápidas para contener los daños.

“Si no tomamos las decisiones rápidamente, estamos hablando de que podríamos salir peor que el año pasado”, señaló.
Empleo, la otra cara de la crisis
Más allá de las pérdidas económicas, la falta de lluvias amenaza directamente los ingresos de miles de familias que dependen de la actividad productiva en el sur del país.
El sector camaronero calcula que entre cerca de 9 mil empleos podrían perderse en los próximos meses si la producción continúa deteriorándose.
La preocupación aumenta al considerar otras actividades agrícolas de la zona, empresarios estiman que, entre camarón, caña, melón y ocra, cerca de 50 mil puestos de trabajo podrían quedar en riesgo.
Para las comunidades donde estas actividades representan una de las principales fuentes de ingresos, una reducción de operaciones significaría menos oportunidades laborales y un golpe para el comercio local.

Sector pide fondo de $150 millones
Ante la emergencia, los productores plantean la creación de una facilidad de financiamiento por 150 millones de dólares a través del Banco Hondureño para la Producción y la Vivienda (Banhprovi).
La propuesta también contempla apoyo mediante Banadesa y mecanismos que permitan readecuar o refinanciar las deudas de productores afectados por la situación climática.
Otra de las solicitudes es acelerar la recuperación de créditos fiscales, con el objetivo de proporcionar liquidez a las empresas mientras enfrentan la reducción de su producción.
Zelaya afirmó que existe disposición para buscar soluciones tanto desde el Gobierno como desde el Congreso Nacional, sin embargo, el sector considera que el factor determinante será la rapidez con la que se ejecuten las medidas.
La advertencia de los productores es clara, si la sequía continúa y no se habilitan mecanismos de financiamiento y alivio financiero, el problema podría pasar de una emergencia productiva a una crisis de empleo y de ingresos para miles de familias del sur de Honduras.
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