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Honduras busca adaptar agricultura al cambio climático con ciencia y tecnología
Honduras busca transformar su agricultura frente al cambio climático mediante investigación e innovación para pequeños productores, según reunión del PCCMCA.

Goodvin Nelson
29 de septiembre, 2026
5 min de lectura

Honduras busca transformar su agricultura frente al cambio climático mediante investigación e innovación para pequeños productores, según reunión del PCCMCA.
Foto: Agenda Nacional
Honduras se encuentra en un momento clave para replantear la forma en que produce alimentos, ante el avance de las sequías, las lluvias extremas y otros efectos asociados al cambio climático.
La necesidad de llevar investigación, innovación y tecnología hasta los pequeños productores fue uno de los principales temas abordados durante la 68.ª reunión anual del Programa Cooperativo Centroamericano para el Mejoramiento de Cultivos y Animales (PCCMCA), que se desarrolla en Tela del 28 de septiembre al 2 de octubre.
Representantes del CAF y del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) coincidieron en que el reto ya no es solamente producir más, sino hacerlo con herramientas que permitan enfrentar un clima cada vez más cambiante y garantizar la seguridad alimentaria.
La agricultura enfrenta un nuevo escenario
Durante el foro Agenda Nacional, representantes de ambas instituciones señalaron que Honduras y el resto de Centroamérica enfrentan una combinación de factores que golpean directamente al sector agropecuario.
El director regional del IICA, Erick Quiroz, explicó que tanto una sequía prolongada como un exceso de lluvia pueden terminar generando pérdidas para los productores, afectando los suelos, los cultivos, la productividad y los ingresos de las familias que dependen del campo.
A esto se suman otros factores internacionales, como el incremento de los costos de los combustibles y fertilizantes, que elevan los gastos de producción y transporte.
La situación adquiere mayor importancia porque, según lo expuesto durante el encuentro, una parte significativa de las unidades productivas hondureñas corresponde a pequeños productores, quienes tienen menos posibilidades de absorber pérdidas o realizar grandes inversiones en tecnología.
CAF prepara estudios para futuros proyectos en Honduras
Viviana, representante del CAF, explicó que el organismo trabaja actualmente en estudios vinculados al denominado Canal Seco, con el objetivo de determinar dónde y qué sistemas de riego podrían desarrollarse en el país.
La intención es que estos estudios sirvan como base para futuras inversiones y permitan identificar proyectos concretos junto al Gobierno de Honduras.
CAF presentó en 2025 su estrategia Prosperidad Agropecuaria, mediante la cual anunció una meta de financiamiento de hasta 8,500 millones de dólares para el sector agropecuario de América Latina y el Caribe hasta 2030. La estrategia contempla seguridad alimentaria, desarrollo rural, infraestructura y adaptación al cambio climático.
En Honduras, uno de los puntos señalados durante el foro fue la necesidad de ampliar el acceso al riego, de acuerdo con lo expuesto por la representante del organismo, actualmente solamente una pequeña proporción de las unidades productivas cuenta con sistemas de riego.
Llevar la investigación hasta el pequeño productor
Para Christian Fischer, representante del IICA, uno de los grandes desafíos es conseguir que las investigaciones que se presentan en encuentros científicos no se queden únicamente en documentos o exposiciones.
El especialista puso como ejemplo la utilización de plataformas digitales y los llamados hubs virtuales, herramientas que pueden permitir a productores con acceso a internet consultar información técnica sobre diferentes cultivos y mejorar sus prácticas productivas.
La propuesta busca complementar el trabajo de los extensionistas, quienes tradicionalmente llevan asistencia técnica directamente al campo, pero que enfrentan limitaciones de cobertura, movilización y recursos.
Fischer también destacó la experiencia de Brasil, donde se ha apostado durante décadas por la investigación y el desarrollo tecnológico como herramientas para transformar la producción agropecuaria.
Conectividad y energía, dos brechas que también afectan al campo
Otro de los puntos abordados fue la falta de servicios básicos en algunas zonas rurales.
Desde CAF se señaló que todavía existen comunidades que no cuentan con acceso adecuado a energía eléctrica, una situación que también limita la posibilidad de utilizar herramientas digitales, sistemas de riego y otras tecnologías modernas.
La conectividad aparece así como una pieza clave para acercar información científica a productores que viven en zonas alejadas.
El planteamiento es que un teléfono celular pueda convertirse en una herramienta de aprendizaje para conocer alertas climáticas, recomendaciones técnicas, métodos de cultivo y alternativas para enfrentar enfermedades o plagas.
Cuidar el suelo para garantizar la producción
El suelo también ocupó un espacio importante en las discusiones. Quiroz señaló que muchos productores desconocen las características específicas de sus terrenos y que una misma finca puede presentar diferentes tipos de suelo, por ello, recomendó realizar análisis que permitan determinar niveles de acidez, nutrientes, capacidad de retención de agua y otras condiciones.
Entre las prácticas mencionadas aparecen la siembra siguiendo curvas de nivel, sistemas agroforestales, incremento de materia orgánica y utilización de alternativas como el biochar y microorganismos benéficos.
También se habló de tecnologías como la hidroponía y la acuaponía, capaces de reducir considerablemente el consumo de agua en determinados sistemas productivos.
Agua y alimentación para enfrentar la crisis ganadera
En el caso de la ganadería, el acceso al agua y la alimentación fueron señalados como factores determinantes durante períodos de sequía.
El IICA explicó que alternativas como el heno y el ensilaje pueden ayudar a los productores a mantener al ganado durante períodos críticos, aunque el agua continúa siendo indispensable para sostener a los animales.
La discusión también puso sobre la mesa la necesidad de mejorar la genética animal y elevar la productividad en lugar de concentrar los esfuerzos únicamente en aumentar el número de animales.
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