Economía
Honduras recibirá $120 millones del FMI tras cumplir metas, pero tiene nuevos retos
Honduras supera sexta revisión con el FMI y podría acceder a $120 millones en diciembre, abriendo posibilidad de nuevo programa de cooperación.

Goodvin Nelson
2 de noviembre, 2026
6 min de lectura

Honduras supera sexta revisión con el FMI y podría acceder a $120 millones en diciembre, abriendo posibilidad de nuevo programa de cooperación.
Foto: FMI
Honduras podría recibir más de 120 millones de dólares en diciembre, luego de superar la sexta y última revisión del acuerdo vigente con el Fondo Monetario Internacional (FMI), un resultado que abre la posibilidad de negociar un nuevo programa de cooperación para los próximos tres años.
La economista Liliana Castillo destacó que el país cumplió la mayoría de los compromisos económicos y estructurales establecidos en el convenio, aunque advirtió que todavía quedan tareas pendientes para consolidar la estabilidad financiera y fortalecer la confianza de los inversionistas.
Entre los principales desafíos figuran la implementación de reformas legales, el control de las exoneraciones fiscales, la reducción de las pérdidas del sector energético y el fortalecimiento de la seguridad jurídica, el Gobierno busca suscribir un nuevo acuerdo durante el primer trimestre de 2027.
Desembolso de $120 millones dependerá de la aprobación del directorio
La conclusión de la sexta revisión representa un avance para Honduras en su relación con el organismo financiero internacional; sin embargo, el desembolso de los recursos todavía está sujeto a la aprobación del directorio ejecutivo del FMI, prevista para diciembre.
Castillo explicó que el cumplimiento de las metas permitió superar esta última evaluación del programa, firmado originalmente para un período de tres años.
“Se logró pasar la evaluación, van a desembolsar 120 millones, eso incrementa las reservas internacionales”, señaló.
Los recursos contribuirían a fortalecer las reservas internacionales netas, un respaldo importante para la estabilidad del sector externo, las operaciones cambiarias y la capacidad del país para enfrentar presiones sobre su moneda.
Además, mantener un acuerdo con el FMI funciona como una señal de confianza para otros organismos multilaterales de crédito, que suelen tomar en cuenta el cumplimiento de estos programas al evaluar el financiamiento para los países.
Honduras deberá cumplir nuevas condiciones para negociar otro acuerdo
Aunque la evaluación concluyó favorablemente, el país tendrá que avanzar en una nueva agenda de compromisos si pretende firmar otro convenio con el organismo internacional.
Entre las prioridades mencionadas por Castillo está continuar con las medidas de política monetaria y cambiaria para mantener la estabilidad económica y procurar que la inflación vuelva al rango establecido de entre 3 % y 5 %.
La especialista también señaló la necesidad de fortalecer las reservas internacionales, especialmente ante la modernización del esquema cambiario, que podría requerir una mayor intervención del Banco Central para atender la demanda de divisas y reducir presiones especulativas.
“Hay que continuar con las tareas de la política monetaria cambiaria”, manifestó.
Estas decisiones serán determinantes para el comportamiento del tipo de cambio y los precios internos, dos variables que inciden directamente en el costo de vida de los hogares hondureños y en las decisiones de inversión de las empresas.
Reformas legales pasan de la aprobación a la implementación
Otro de los puntos relevantes del acuerdo es la aplicación efectiva de varias leyes aprobadas durante el período de evaluación.
Castillo mencionó la Ley de Justicia Energética, la normativa sobre beneficiario final y las reformas relacionadas con el lavado de activos, entre otros compromisos estructurales.
La economista indicó que no basta con aprobar las disposiciones legales, sino que las instituciones responsables deben ponerlas en práctica para demostrar avances concretos ante el FMI.
También se contempla fortalecer la transparencia y la estrategia nacional anticorrupción, así como mejorar la eficiencia judicial y consolidar el Estado de derecho.
Estas medidas buscan crear condiciones más favorables para atraer capital nacional y extranjero, bajo reglas claras y mayor seguridad para quienes decidan invertir en el país.
Exoneraciones fiscales bajo mayor vigilancia
La revisión de los incentivos tributarios constituye otro de los compromisos pendientes. Según Castillo, es necesario evaluar con mayor rigor las exoneraciones fiscales que recibe el sector privado para determinar si realmente cumplen los objetivos económicos para los cuales fueron creadas.
En teoría, estos beneficios buscan incentivar la inversión, generar empleos y dinamizar diferentes actividades productivas, sin embargo, cuando no producen los resultados esperados, representan recursos que el Estado deja de recaudar sin obtener necesariamente el beneficio económico previsto.
La revisión de estos incentivos forma parte de los esfuerzos para mejorar la administración de las finanzas públicas y garantizar que los beneficios fiscales tengan resultados verificables.
Asimismo, la economista señaló que todavía está pendiente la liquidación de un fideicomiso relacionado con medicamentos, pese a que otros mecanismos de este tipo ya fueron liquidados, también se plantea mantener una cuenta única de tesorería para mejorar el manejo de los recursos públicos.
Acuerdo con el FMI genera expectativas de inversión y empleo
Por su parte, el economista Alfonso Díaz consideró que superar la revisión es importante no solo por el acceso a nuevos recursos, sino también por la confianza que puede generar Honduras ante los organismos financieros y las empresas evaluadoras de riesgo.
A su juicio, el financiamiento puede contribuir a respaldar programas gubernamentales y atender necesidades sociales, aunque sus resultados dependerán de cómo se utilicen los fondos y de la capacidad del Estado para ejecutar sus políticas.
Díaz también advirtió sobre los problemas estructurales del sector energético, especialmente las pérdidas de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), que presionan las finanzas públicas y limitan la competitividad del país.
El economista explicó que las deficiencias energéticas tienen consecuencias que van más allá de las pérdidas financieras de la institución, pues también pueden afectar las condiciones para producir, invertir y generar empleo.
Por ello, planteó la importancia de avanzar hacia una política energética más eficiente y analizar alternativas que reduzcan la dependencia de los combustibles y su impacto sobre la inflación.
El reto será convertir la estabilidad económica en bienestar
Para Castillo, uno de los objetivos centrales del próximo acuerdo debe ser lograr que los indicadores macroeconómicos favorables se traduzcan en beneficios perceptibles para la población.
La estabilidad financiera, el aumento de las reservas y el acceso al crédito internacional pueden contribuir al crecimiento, pero no garantizan por sí solos una mejora en los ingresos de las familias ni una mayor generación de puestos de trabajo.
“Lo que al final se busca con ese crecimiento inclusivo es que la población sienta que el crecimiento económico llega hasta sus comunidades", explicó la economista.
El Gobierno deberá avanzar en el fortalecimiento institucional, mejorar la seguridad jurídica y demostrar resultados en la aplicación de las reformas si pretende concretar un nuevo acuerdo en los primeros meses de 2027.
Mientras tanto, los más de 120 millones de dólares previstos para diciembre continúan sujetos a la aprobación correspondiente; el desafío será aprovechar esos recursos y cumplir los compromisos pendientes sin perder de vista las necesidades económicas y sociales de los hondureños.
Compartir este artículo






