Honduras registra 255 casos de gusano barrenador en lo que va del 2026
Honduras acumula 255 casos de miasis por gusano barrenador en lo que va de 2026, con tres fallecimientos reportados. Información actualizada de la Sesal.




Foto: Gusano barrenador- Honduras. Foto: Cortesía
Honduras acumula 255 casos de miasis por gusano barrenador en lo que va de 2026, informó la jefa del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) de la Secretaría de Salud (Sesal), Odalis García.
La funcionaria señaló que no se han registrado nuevos fallecimientos recientemente, por lo que la cifra de muertes se mantiene en tres, reportadas hasta finales de junio.
“No hemos tenido nuevos fallecimientos por gusano barrenador”, confirmó García.
Las personas fallecidas eran adultos mayores, con edades comprendidas entre los 76 y 85 años, quienes además padecían enfermedades crónicas que se complicaron tras contraer la infección.
Distrito Central concentra la mayor cantidad de casos
De acuerdo con la especialista, los casos están distribuidos en diferentes zonas del territorio hondureño.
Entre las regiones sanitarias con mayor número de reportes figuran la Metropolitana del Distrito Central, Francisco Morazán, Copán, Yoro, Cortés y Atlántida.
Sin embargo, García aclaró que el parásito tiene presencia en todo el país y que todas las regiones sanitarias han identificado casos.
“Aunque todas las regiones sanitarias presentan casos de gusano barrenador, hay presencia del parásito en todo el país”, explicó.
La situación mantiene bajo vigilancia a las autoridades sanitarias, debido a que la enfermedad puede avanzar rápidamente cuando las heridas no reciben atención.
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¿Cómo identificar una posible miasis?
Uno de los primeros signos que puede alertar sobre la presencia de larvas es la sensación de movimiento dentro de una herida. Algunas personas pueden percibir cosquilleo, hormigueo o una sensación similar a un burbujeo.
También puede aparecer dolor intenso y punzante, acompañado de una picazón considerable que aumenta conforme avanza la infestación.

Otros signos son el enrojecimiento, inflamación, endurecimiento y aumento de temperatura alrededor de la lesión.
La herida puede comenzar a expulsar secreciones con mal olor y, en lesiones expuestas o determinados orificios naturales, pueden observarse larvas.
En algunos pacientes también puede presentarse fiebre o escalofríos, especialmente cuando existe una infección secundaria.
Cubrir las heridas es una de las principales medidas preventivas
Las autoridades sanitarias recomiendan mantener cubiertas las heridas, úlceras o lesiones en la piel, ya que las moscas pueden depositar sus huevos en tejidos expuestos.
Ante dolor intenso, secreción, inflamación, mal olor, presencia de larvas o cualquier cambio inusual en una herida, la recomendación es acudir lo antes posible al establecimiento de salud más cercano.
La atención temprana permite identificar la infección y establecer el tratamiento correspondiente antes de que la lesión provoque complicaciones mayores.
El control también requiere vigilancia en animales
El gusano barrenador no representa únicamente un problema de salud humana. La vigilancia de animales domésticos y de producción es fundamental para evitar que la infestación continúe propagándose.
Las autoridades recomiendan realizar inspecciones diarias del ganado y las mascotas, principalmente en áreas donde pueden producirse heridas.
Entre los sitios que deben revisarse están el ombligo de los animales recién nacidos, la cabeza, la base de los cuernos y la región genital.

Reportar las gusaneras permite activar los protocolos sanitarios
Cuando se detecte un animal con una lesión infestada por larvas, debe notificarse inmediatamente a las autoridades correspondientes, como el Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (SENASA) o los promotores pecuarios comunitarios.
El reporte permite registrar el caso y aplicar las medidas epidemiológicas necesarias para controlar la infestación.
La prevención de heridas, la revisión constante de los animales y la atención inmediata de las lesiones son parte de las acciones que buscan reducir la propagación del gusano barrenador en Honduras.
La infestación (miasis) ocurre cuando una mosca hembra adulta (Cochliomyia hominivorax) deposita sus huevos en heridas abiertas, llagas superficiales o membranas mucosas de animales de sangre caliente y humanos.
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