Diario Nacional de Honduras
Economía

Honduras tiene pérdidas eléctricas más altas del mundo y una economía sostenida por remesas, según estudio

Estudio del Tecnológico de Monterrey señala que las remesas sostienen el consumo, mientras Honduras enfrenta el reto de atraer inversión y elevar productividad.

RD
Redacción DNH
16 de septiembre, 2026
5 min de lectura
Honduras tiene pérdidas eléctricas más altas del mundo y una economía sostenida por remesas, según estudio

Estudio del Tecnológico de Monterrey señala que las remesas sostienen el consumo, mientras Honduras enfrenta el reto de atraer inversión y elevar productividad.

Foto: Una lampara de energía eléctrica del alumbrado público. Emilio Flores DNH

Honduras registra pérdidas eléctricas equivalentes al 35% de la generación, un nivel que estaría entre los más altos del mundo y muy por encima del estándar internacional, según Miguel Ángel Santos, decano de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM).

Durante una conferencia ofrecida en el Banco Central de Honduras, Santos señaló que el país que sigue a Honduras entre las economías analizadas registra pérdidas cercanas al 25%, mientras que el estándar internacional ronda el 15%.

“Son las pérdidas eléctricas sobre generación más altas del mundo por un porcentaje significativo”, afirmó.

El dato forma parte de una investigación sobre la economía hondureña elaborada por el Tecnológico de Monterrey en colaboración con el centro de pensamiento hondureño Sendas, cuyos resultados completos serán publicados en los próximos meses.

El estudio intenta responder una pregunta central: por qué Honduras ha tenido un crecimiento económico débil durante las últimas décadas, mientras otras economías con características similares lograron avanzar.

Las pérdidas eléctricas afectan directamente a pequeñas, medianas y grandes empresas.
Las pérdidas eléctricas afectan directamente a pequeñas, medianas y grandes empresas. · Foto: Emilio Flores DNH

El costo de una red eléctrica ineficiente

Según Santos, las pérdidas eléctricas afectan directamente a pequeñas, medianas y grandes empresas.

El impacto equivale, según los datos expuestos, a alrededor del 2.4% de las ventas totales de las empresas.

Para una economía que busca atraer inversión y competir en mercados internacionales, ese costo adicional se convierte en una desventaja importante.

Pero la energía, según el estudio, es solo una de las piezas de un problema más amplio.

Una economía que crece poco

Santos sostuvo que Honduras presenta la trayectoria más frágil entre las economías utilizadas para la comparación.

En las últimas décadas, el ingreso por habitante habría crecido apenas alrededor de 1.2% anual.

Por eso, señaló, cualquier análisis sobre un eventual cambio en el modelo económico del país debería observar lo ocurrido durante los últimos 30 años y no limitarse a evaluar una administración o una década específica.

La debilidad del crecimiento, sumada a la violencia y la falta de oportunidades, llevó a miles de hogares hondureños a buscar su propia estrategia de supervivencia y desarrollo: la migración.

Migración y remesas transformaron la economía

En las últimas dos décadas, alrededor de un millón de hondureños emigraron a Estados Unidos, según los datos presentados por Santos.

Ese proceso provocó un fuerte aumento de las remesas y terminó modificando la estructura de la economía hondureña.

Las remesas representan actualmente alrededor del 30% del producto interno bruto, según la exposición.

Al mismo tiempo, el consumo pasó a representar cerca del 80% del PIB.

Santos calificó ese porcentaje como “extraordinariamente grande”, al compararlo con un rango internacional de entre 60% y 65%.

Las remesas permiten financiar buena parte de ese consumo y, al mismo tiempo, aportan los dólares necesarios para sostener el déficit comercial.

Eso ha evitado, explicó el académico, que el desequilibrio externo se transforme en un problema macroeconómico mayor.

Pero también ha creado una economía en la que el consumo tiene un peso mucho mayor que la inversión.

“El consumo es el motor del crecimiento económico de Honduras y el mismo es poco”, afirmó Santos.

Remesas sí, pero inversión no

El estudio del ITESM y Sendas identifica otro problema: desde la crisis financiera internacional de 2008, Honduras ha tenido dificultades para generar nueva inversión.

Santos sostuvo que desde 2018 prácticamente desapareció la nueva inversión en maquila y que buena parte de la inversión restante se desplazó hacia sectores no transables, particularmente los servicios.

La inversión pública tampoco ha logrado convertirse en un motor significativo de crecimiento.

Las remesas han sostenido la expansión del consumo, pero no han sido suficientes para reducir de manera sustancial la pobreza ni para generar los empleos que necesita el país.

Ese es uno de los grandes desafíos de Honduras: transformar una economía impulsada por consumo y remesas en una economía capaz de atraer inversión productiva y aumentar sus exportaciones.

WhatsApp Image 2026-09-16 at 11.30.23 AM.jpeg
Las remesas han sostenido la expansión del consumo · Foto: Cortesía.

La paradoja hondureña

Santos destacó que Honduras cuenta con algunas condiciones macroeconómicas favorables.

El país mantiene equilibrios relativamente estables, una relación deuda/PIB baja frente a economías comparables y un nivel de riesgo país también reducido.

Eso plantea una paradoja.

Si Honduras ha logrado mantener estabilidad macroeconómica, ¿por qué no consigue atraer suficiente inversión ni desarrollar con mayor fuerza su sector exportador?

Para Santos, la respuesta está en otros factores que siguen limitando la competitividad.

Estado de derecho, violencia y costos empresariales

La investigación identifica la efectividad gubernamental como uno de los principales obstáculos.

Entre los problemas señalados está la necesidad de fortalecer el Estado de derecho y lograr que las disputas civiles puedan resolverse en períodos mucho más cortos.

A esto se suma la violencia y la criminalidad.

Según los datos expuestos, las empresas destinan alrededor del 5% de sus ventas a gastos relacionados con seguridad.

Ese costo reduce su competitividad y hace más difícil que Honduras pueda atraer empresas interesadas en producir localmente para vender en mercados internacionales.

“Es muy difícil exportar en Honduras”, afirmó Santos.

Para competir globalmente, agregó, las empresas necesitan un entorno que reduzca costos, mejore la infraestructura, aumente la seguridad jurídica y les permita operar en condiciones similares a las de otros países.

El desafío: pasar del consumo a la producción

El diagnóstico presentado por el Tecnológico de Monterrey y Sendas apunta a un problema estructural: Honduras ha logrado estabilidad macroeconómica, pero no ha conseguido transformar esa estabilidad en inversión, productividad y crecimiento sostenido.

Las remesas han funcionado como un amortiguador económico y social, pero también han permitido sostener un modelo en el que el consumo crece más rápido que la capacidad productiva.

Para Santos, el desafío ahora consiste en crear las condiciones que permitan atraer inversión, fortalecer el sector exportador y reducir los costos que enfrentan las empresas.

 

Compartir este artículo

RD

Redacción DNH

Autor