Iglesia Católica destaca el bien y anuncia colecta para ayudar a Venezuela
El Arzobispo José Vicente Nácher destaca misión cristiana y convoca a ayuda humanitaria para Venezuela.

El Arzobispo José Vicente Nácher destaca misión cristiana y convoca a ayuda humanitaria para Venezuela.
El Arzobispo José Vicente Nácher, en su mensaje de este domingo desde la Catedral Metropolitana San Miguel Arcángel, exaltó el valor de la misión, destacando su importancia para Honduras.
En ese sentido destacó que el seguimiento a Jesús, nos habla con gran fuerza, exigiendo una adhesión consciente y radical, es que eso es el seguimiento cristiano, la plenitud, no a medias tintas.
Asimismo, advirtió que: " ser cristiano no es sólo para nuestra parte bonita o exitosa, sino para el conjunto de nuestra realidad, muchas veces lastrada por errores y debilidades, aún con nuestras deficiencias, el Señor mira más allá y ve en nosotros una persona digna de ser amada".

El valor de lo pequeño
“Dios no me valora por mi foto de perfil, es decir, no me quiere por mi mejor versión, sino que me quiere y me llama conociéndome y nos conoce mejor que nosotros mismos”, recalcó.
La Santa Misión 2026 que estamos realizando en toda Honduras está siendo un ejemplo de que cuando das, recibes, agregó, además enfatizó que: " sólo cuando recibes con el corazón abierto puedes realmente dar vida”.

Haciendo una analogía de lo que se invita en la lectura de hoy basada en el Evangelio Mateo 10, 37-42 expresó: " El que dé de beber un vaso de agua fresca a uno de estos pobrecitos por ser mis discípulos no quedará sin recompensa. El valor de lo pequeño, la grandeza del bien realizado a los que no nos pueden pagar".
El Arzobispo de Tegucigalpa también anunció que el próximo domingo todas las parroquias de la Arquidiócesis a favor del pueblo venezolano.
Evangelio Dominical
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí.
El que salve su vida la perderá y el que la pierda por mí, la salvará.
Quien los recibe a ustedes me recibe a mí; y quien me recibe a mí, recibe al que me ha enviado.
El que recibe a un profeta por ser profeta, recibirá recompensa de profeta; el que recibe a un justo por ser justo, recibirá recompensa de justo.
Quien diere, aunque no sea más que un vaso de agua fría a uno de estos pequeños, por ser discípulo mío, yo les aseguro que no perderá su recompensa”.





