Iglesia Evangélica pide fortalecer la familia para prevenir el abuso infantil
Gerardo Irías, presidente de la Confraternidad Evangélica de Honduras, llamó a fortalecer la familia como base para prevenir la violencia contra la niñez.

Gerardo Irías, presidente de la Confraternidad Evangélica de Honduras, llamó a fortalecer la familia como base para prevenir la violencia contra la niñez.
Foto: Referencia/Gemini.
La Iglesia Evangélica de Honduras hizo un llamado a fortalecer la unidad familiar, la formación en valores como una vía para prevenir la violencia, el abuso infantil y la participación de menores en hechos delictivos que afectan al país.
El presidente de la Confraternidad Evangélica de Honduras, Gerardo Irías, señaló que la familia debe asumir un papel fundamental en la protección, formación de los niños, al considerar que muchos de los problemas sociales tienen relación con la falta de acompañamiento y orientación dentro del hogar.
Durante su intervención, Irías afirmó que la prevención de la violencia debe comenzar desde el núcleo familiar, destacando la necesidad de que padres y responsables estén más involucrados en la crianza de los menores.
Asimismo, el líder religioso indicó que la sociedad enfrenta una crisis de valores que requiere atención desde distintos sectores, incluyendo las iglesias, el Estado y las familias.

"El grave problema que tenemos en Honduras que la gente solo de labios honra a Dios, incluyendo la clase política, incluyendo el periodismo, incluyendo los abogados, incluyendo la misma iglesia, nosotros mismos, todo depende de la familia", expresó Irías.
El presidente de la Confraternidad Evangélica también relacionó la falta de supervisión familiar con situaciones de vulnerabilidad que enfrentan niños y adolescentes.
"Tener niños abusados depende de la familia que no los cuide. Tener niños que a 12 años o 9 años ya agarran una 9 mm tiene que ver con la familia", manifestó.
Iglesia pide mayor inversión en la familia
Por otra parte, Irías sostuvo que los gobiernos deben fortalecer las políticas enfocadas en la protección de la niñez y la prevención de la violencia mediante programas dirigidos a las familias.
Además, destacó el papel que tienen las organizaciones religiosas en el acompañamiento social y espiritual de los hogares hondureños.

"Nosotros la iglesia somos número uno, tanto católica y evangélica invirtiendo tiempo en la familia", agregó.
Finalmente, el representante religioso recordó que la formación de los niños requiere participación constante de padres, instituciones y comunidades.





