La fascinante historia y los secretos del trofeo más codiciado del planeta
Países como Argentina (2022) y Francia (2018) conservan estas réplicas en sus vitrinas, mientras que el trofeo original sigue bajo resguardo de la FIFA.

Países como Argentina (2022) y Francia (2018) conservan estas réplicas en sus vitrinas, mientras que el trofeo original sigue bajo resguardo de la FIFA.
Foto: Foto: Cortesía
Miles han pasado a centímetros de él, pero apenas unos cientos saben cuánto cuesta levantarlo, es el sueño de todos, pero solo unos cuantos afortunados logran convertirlo en realidad.
El trofeo de la Copa del Mundo, ese cáliz dorado que recibe el campeón del Mundial de la FIFA, está plagado de historias, misterios y anécdotas.
El trofeo actual fue diseñado en 1974 por Silvio Gazzaniga, escultor italiano que creó una pieza que rompe con los modelos tradicionales de copas deportivas.
Valiosa
Con un peso de 6 kilos 755 gramos, una altura de 37.6 centímetros y un diámetro de 11.2 centímetros, esta pieza concentra tanto valor material como histórico.
Su diseño presenta dos figuras humanas estilizadas sosteniendo el planeta Tierra, con un contraste entre superficies pulidas y texturas orgánicas.

En términos materiales, el trofeo está hecho principalmente de oro de 18 quilates. Esta composición es clave para entender su valor, no solo simbólico sino también económico.
Material precioso
Aunque no está completamente hecho de oro macizo en su interior, su capa exterior sí está compuesta por este metal precioso, lo que lo convierte en una pieza de alto valor en el mercado.
La base está recubierta con dos capas de malaquita, una piedra semipreciosa de color verde que aporta contraste visual y refuerza su identidad estética. En la parte inferior se graban los nombres de las selecciones campeonas.

Galardón
A lo largo de la historia moderna del torneo, solo 22 capitanes han tenido el privilegio de levantar este trofeo en una final. Figuras como Carlos Alberto en 1970, Diego Maradona en 1986, Iker Casillas en 2010 y Lionel Messi en 2022 forman parte de esa lista.
El campeón no se queda con esta copa
Uno de los datos menos conocidos es que el trofeo que se entrega durante la ceremonia de premiación no permanece en manos del campeón. Tras la celebración, la pieza original regresa a la sede de la FIFA en Zúrich, Suiza.
Lo que recibe la selección ganadora es una réplica oficial. Esta copia está elaborada con una aleación de cobre y zinc, recubierta en oro, e incluye el nombre del país campeón. Es esta versión la que permanece en posesión de la federación correspondiente.

Resguardo
Países como Argentina (2022) y Francia (2018) conservan estas réplicas en sus vitrinas, mientras que el trofeo original sigue bajo resguardo de la FIFA.
Ambas versiones son producidas por Bertoni, una firma italiana especializada en la fabricación de trofeos deportivos, lo que garantiza uniformidad en diseño y calidad.
Acceso controlado
El acceso al trofeo original está estrictamente controlado. Solo los jugadores y cuerpo técnico del equipo campeón pueden tocarlo durante la premiación.
También, en ocasiones especiales, algunos jefes de Estado o figuras institucionales tienen acceso limitado al trofeo de la Copa del Mundo.





