La Sequía exige respuesta y acciones para proteger alimentos, agua y niñez
Honduras enfrenta intensa sequía que podría empeorar. Autoridades destacan acciones del gobierno en alimentación, agricultura y atención a comunidades.




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Honduras enfrenta una temporada de sequía que, de acuerdo con las autoridades, todavía podría intensificarse durante las próximas semanas.
El secretario de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), Reinaldo Sánchez, destacó que el gobierno comenzó a preparar la respuesta desde mayo, con acciones enfocadas en alimentación, agricultura y atención de las comunidades más afectadas.
“La sequía tiene cuatro dimensiones que es importante resaltarla y que la población las conozca”, apuntó el ministro.
Sánchez explicó que el fenómeno debe abordarse desde: seguridad alimentaria, agricultura, disponibilidad de agua y salud.
La evaluación realizada en territorio permitió identificar diferencias entre municipios y establecer cuáles requieren atención prioritaria, tomando en cuenta tanto los niveles de lluvia como los efectos sobre la producción y las condiciones de vida.
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Alimentación con enfoque nutricional
Uno de los principales componentes de la respuesta es la asistencia alimentaria para familias que han perdido parte de su producción.
Sánchez resaltó que las raciones distribuidas no corresponden a una canasta convencional, sino que fueron diseñadas con apoyo del Programa Mundial de Alimentos (PMA) tomando en cuenta criterios nutricionales.
“Cada ración de esas está valorada en casi 4,000 lempiras”, dijo.
Según explicó, cada ración tiene un valor aproximado de 4,000 lempiras y está concebida para cubrir durante un mes las necesidades básicas de una familia de cinco integrantes.
La intervención se concentra inicialmente en los municipios con mayores afectaciones y busca respaldar a las familias que no pudieron cultivar debido al déficit de lluvias.

Maquinaria para construir reservorios de agua
Sánchez también anunció que se realiza como una de las principales acciones la entrega de maquinaria a alcaldías de municipios afectados para la construcción de reservorios.
La medida busca aprovechar el agua disponible y almacenarla para enfrentar la escasez, además de apoyar la producción agrícola y el mejoramiento de caminos productivos.
“La maquinaria va a ser un apoyo importante en medio de esta crisis”, aclaró.

El funcionario señaló que cada reservorio contará con geomembrana, como parte de las instrucciones giradas a la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG).
También se trabaja en la perforación de pozos en zonas donde existe riesgo para el consumo humano o la producción, mediante la coordinación entre Copeco y el Programa Nacional de Desarrollo Rural y Urbano Sostenible (Pronaders).
Naciones Unidas pide fortalecer la gestión del agua
El coordinador residente del Sistema de Naciones Unidas en Honduras (ONU), Alejandro Álvarez, advirtió que la sequía y los efectos del cambio climático requieren medidas que trasciendan la emergencia actual.
Álvarez señaló que Honduras debe acelerar la construcción de infraestructura resiliente y mejorar los sistemas de gestión del agua y de prevención de riesgos, con una participación más activa de las municipalidades.
“La situación de sequía es una situación regular. Y el cambio climático está aquí para quedarse, lamentablemente”.
El representante de la ONU explicó que se han movilizado recursos para apoyar la respuesta humanitaria y que actualmente se priorizan los municipios donde las necesidades son mayores.

La información será clave para decidir dónde intervenir
Álvarez consideró que uno de los principales elementos para enfrentar la emergencia es contar con información objetiva y actualizada.
La evaluación combina datos científicos sobre el déficit de lluvias con visitas de campo para conocer las condiciones de salud, producción, nutrición y disponibilidad de alimentos.
“Tenemos que tener la mejor información posible, porque los recursos son limitados”, aclaró.
Esto permite diferenciar los niveles de afectación y dirigir los recursos hacia las comunidades que enfrentan las situaciones más críticas.
El funcionario también destacó la coordinación entre las agencias de Naciones Unidas, organizaciones de la sociedad civil, el gobierno y las municipalidades.
Los niños, entre los más afectados
Para Marco Domínguez, gerente del Programa de Resiliencia Económica de Visión Mundial, la emergencia debe analizarse también desde el impacto que tiene sobre la niñez.
Domínguez advirtió que la falta de agua en los centros educativos puede provocar que los estudiantes dejen de asistir a clases.
“Los niños deben de estar, esta emergencia, esta lo que estamos viendo en la sequía tiene una cara de unos niños”, puntualizó.
Una consulta realizada por Visión Mundial a 1,268 niños de países del corredor seco centroamericano evidenció cómo la niñez percibe los cambios en el clima.
Entre las respuestas destacan la llegada tardía de las lluvias, temperaturas más altas, períodos secos más prolongados, inundaciones repentinas, pérdida de cultivos, escasez de agua y aumento de plagas.
La escuela también es parte de la respuesta
Álvarez recordó que la permanencia de los niños en las aulas es fundamental durante una emergencia.
Explicó que alrededor de 1.2 millones de estudiantes reciben la merienda escolar y que la escuela representa, además de alimentación y educación, un espacio de socialización y protección.
Por ello, mantener los centros educativos funcionando y garantizar el acceso al agua constituye una parte importante de la respuesta frente a la sequía.

Una emergencia que puede seguir ampliándose
Sánchez explicó que la sequía tiene un comportamiento prolongado y puede extenderse territorialmente.
Recordó que la cantidad de municipios bajo algún nivel de alerta ha aumentado progresivamente, pasando de 48 a 60 y posteriormente a 75, hasta superar actualmente los 220 municipios bajo alerta roja, amarilla o verde.
Ante este escenario, los entrevistados coincidieron en que la respuesta no puede limitarse a entregar alimentos o medicamentos.
La atención debe abarcar agua, producción agrícola, nutrición, salud, educación e infraestructura, mientras se fortalecen las medidas de prevención para enfrentar los efectos de un fenómeno que podría continuar afectando al país.
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