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Lucha frontal contra el crimen organizado…

SA
Super Administrador
27 de septiembre, 2026
4 min de lectura
Lucha frontal contra el crimen organizado…

Listos dos Módulos de Máxima Seguridad para acusados por asociación terrorista      

  • Los módulos cuentan con sistema de vigilancia e iluminación las 24 horas.
  • Las paredes son prefabricadas de concreto armado y verjas de acero.
         

Con las nuevas reformas a la Ley del Instituto Nacional Penitenciario aprobadas por unanimidad en el Congreso Nacional de la República se evidencia la lucha frontal contra el crimen organizado y la voluntad del Gobierno para recuperar la tranquilidad de Honduras y llevar seguridad, paz y tranquilidad a la población.

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Sumados al esfuerzo interinstitucional, el INP construyó dos nuevos módulos de máxima seguridad en el Centro Penitenciario Nacional de Támara, con capacidad para albergar entre 1,008 y un máximo de 1,440 personas privadas de libertad cada uno; es decir casi tres mil acusados en total. La infraestructura fue diseñada bajo estrictos criterios de seguridad y control, utilizando paredes prefabricadas de concreto armado y verjas de acero, elementos que permiten fortalecer la protección perimetral y el control de los espacios de convivencia.

En estos módulos serán ubicados los privados de libertad sospechosos de pertenecer a asociaciones terroristas, impidiendo que estos continúen con sus actividades criminales, quienes bajo la reforma legislativa estarán en un régimen especial de máxima seguridad en el cual las visitas estarán sujetas a autorización y controles, además no habrá contacto físico y saldrán al sol una hora a la semana, entre otras restricciones.

La vigilancia será durante las 24 horas, ya que sobre las celdas se habilitó un espacio de circulación para el personal penitenciario, destinado a facilitar la visualización directa de cada una de ellas. El módulo cuenta además con iluminación permanente en las áreas comunes, mientras que el sistema de iluminación de las celdas es controlado desde un centro de control externo, bajo la responsabilidad de los agentes penitenciarios. Como parte de las medidas de seguridad, las celdas no disponen de tomacorrientes ni interruptores para manipular directamente el sistema de iluminación. 

Asimismo, el nuevo módulo dispone de un sistema de ventilación mecánica para favorecer la circulación del aire y contribuir a mejores condiciones ambientales en el interior. El cableado eléctrico se encuentra instalado internamente y protegido mediante tubería de acero, evitando que las personas privadas de libertad tengan acceso directo a la red eléctrica.

La seguridad tecnológica también forma parte de este nuevo modelo de infraestructura penitenciaria. El módulo cuenta con cámaras de videovigilancia antivandálicas, instaladas tanto en áreas internas como externas, permitiendo mantener un monitoreo permanente de las instalaciones. A ello se suma un sistema de iluminación exterior que permanece encendido de manera continua para reforzar la vigilancia durante las 24 horas.

Sala Espejo 

El director del Instituto Nacional Penitenciario, General (R) Walter Irán Amador Lacayo, detallo que la vigilancia a través de las cámaras se mantiene durante las 24 horas del día “en todos los centros penitenciarios hay un centro de monitoreo, pero también hay una sala espejo aquí en el Instituto Nacional Penitenciario, es decir que lo que sucede en cada centro lo observan ellos y de igual manera en esta sede central”. 

Mencionó que, en los dos primeros centros penitenciarios de máxima seguridad, es decir “El Pozo I” en Ilama, Santa Bárbara y “El Pozo II” en Moroceli, El Paraíso se han hecho ampliaciones y mejoras de infraestructura, ampliando la capacidad para albergar a más personas privadas de libertad de alta peligrosidad o de asociaciones terroristas. 

La modernización de estos espacios forma parte de las acciones que buscan consolidar un Sistema Penitenciario Nacional más seguro, ordenado y eficiente, fortaleciendo los mecanismos de control y vigilancia sin dejar de lado los procesos de rehabilitación, reeducación y reinserción social de las personas privadas de libertad. Así como el respeto a sus Derechos Humanos.

Con estas acciones de construcciones seguras y el uso de tecnología de última generación el Gobierno de la República a través del INP, impulsa medidas orientadas a modernizar y fortalecer la infraestructura penitenciaria, la seguridad, reforzar los controles internos y externos y garantizar un monitoreo permanente dentro de las instalaciones carcelarias. 

Es importante mencionar, que de manera organizada las instituciones de Seguridad, Defensa y el Instituto Nacional Penitenciario ratifican su compromiso de continuar trabajando de manera coordinada por la seguridad de Honduras, fortaleciendo las capacidades del Estado y contribuyendo a generar condiciones de mayor tranquilidad para la ciudadanía.

 De interés:

  • La población privada de libertad asciende a 19,500 personas privadas de libertad.
  • Los miembros de estructuras criminales guardan prisión en los centros penitenciarios de máxima seguridad.
  • Los acusados de pertenecer a asociaciones terroristas estarán en regímenes especiales de máxima seguridad con mayores restricciones.  
     

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