Menopausia: el comienzo de una nueva etapa, no el final
Hablar de menopausia sin tabúes permite a las mujeres afrontar esta etapa con información, salud, bienestar y mayor calidad de vida.


Hablar de menopausia sin tabúes permite a las mujeres afrontar esta etapa con información, salud, bienestar y mayor calidad de vida.
Debo admitir que, como muchas personas, durante años pensé que la menopausia era simplemente una etapa más en la vida de la mujer, de la que poco se hablaba y sobre la que poco sabía.
Fue hasta que escuché a la actriz colombiana Sofía Vergara hablar con absoluta naturalidad sobre el tema cuando comprendí que detrás de esa palabra hay una realidad que afecta la salud, el bienestar y la calidad de vida de millones de mujeres.
Al contar que el insomnio, el cansancio y los cambios físicos han transformado su rutina, no solo compartió una experiencia personal; abrió una conversación que durante demasiado tiempo permaneció en silencio.
Y fue entonces cuando me pregunté: ¿por qué seguimos tratando la menopausia como un tema del que cuesta hablar, cuando forma parte de la vida de prácticamente todas las mujeres? Esa reflexión me llevó a entender que ha llegado el momento de cambiar la manera en que la vemos y la abordamos.
Durante muchos años, la menopausia ha sido un tema rodeado de mitos, silencios y desinformación. En una sociedad donde la salud de la mujer suele centrarse en el embarazo y la maternidad, esta etapa ha quedado relegada a un segundo plano, como si fuera una condición que simplemente debe soportarse. Sin embargo, la realidad es muy distinta.
Hoy, la esperanza de vida de las mujeres supera los 80 años en muchos países, lo que significa que una parte importante de su vida transcurre después de la menopausia. No se trata de un período breve, sino de una etapa que puede extenderse por tres o cuatro décadas y que merece atención desde la salud pública y la sociedad.

Los cambios hormonales propios de la menopausia tienen efectos que van mucho más allá de los sofocos o los cambios de humor. La disminución de los estrógenos modifica el metabolismo, favorece la acumulación de grasa abdominal, aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares y acelera la pérdida de masa ósea. También puede afectar el sueño, la salud mental y la vida sexual, impactando directamente la calidad de vida de millones de mujeres.
En Honduras, donde el acceso a servicios especializados de salud aún representa un desafío para muchas familias, la información se convierte en una herramienta fundamental. Muchas mujeres desconocen que existen tratamientos y estrategias que pueden aliviar los síntomas y reducir los riesgos asociados a esta etapa. Otras prefieren guardar silencio por temor a ser juzgadas o porque consideran que lo que experimentan es "normal" y no merece atención médica.
Pero normal no significa que deba vivirse con sufrimiento. La medicina ha avanzado significativamente y hoy existen alternativas terapéuticas, tanto hormonales como no hormonales, además de recomendaciones sobre alimentación, ejercicio físico, descanso y manejo del estrés que permiten afrontar la menopausia con mejores resultados.
El reto también es cultural. Es momento de dejar de ver la menopausia como el final de la juventud o de la vida activa. Cada vez más mujeres ocupan cargos de liderazgo, emprenden negocios, participan en la política o desarrollan nuevas metas personales justamente durante esta etapa de sus vidas. Su bienestar debe ser una prioridad.
Asimismo, el sistema de salud tiene la responsabilidad de fortalecer la prevención y la educación, promoviendo consultas oportunas, controles médicos y campañas de información que permitan identificar riesgos antes de que aparezcan complicaciones como la osteoporosis o las enfermedades cardiovasculares.
Hablar de menopausia no debería generar incomodidad. Al contrario, debe convertirse en una conversación abierta que contribuya a derribar prejuicios y a garantizar que las mujeres reciban la atención y el acompañamiento que necesitan.
La menopausia no representa el final de una etapa productiva; es el inicio de una nueva fase que puede vivirse con salud, autonomía y calidad de vida. El verdadero desafío no es la menopausia en sí, sino el silencio que durante años la ha rodeado. Romper ese silencio es una tarea que involucra a la sociedad, al sistema de salud y a las propias mujeres.
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Tirza Ulloa
ColumnistaPeriodista

