Mortalidad materna baja 40 % y Salud refuerza atención obstétrica en hospitales.



La SESAL reporta una razón de 47 muertes maternas por cada 100,000 nacidos vivos y amplía las medidas de prevención y atención en la red hospitalaria.
La mortalidad materna registra una reducción del 40 % en comparación con el mismo período del año anterior, según datos de la Secretaría de Salud (SESAL), que reporta una razón de 47 defunciones por cada 100,000 nacidos vivos.
La disminución fue presentada por el subsecretario de Redes Integradas de Servicios de Salud, Ángel Eduardo Midence, durante un encuentro regional de alto nivel celebrado en Lima, Perú, donde expuso las estrategias que desarrolla el país para prevenir las muertes de madres y recién nacidos.

Entre las principales medidas destaca la estrategia «Cero Muertes Maternas», enfocada en mejorar la atención de mujeres con complicaciones durante el embarazo, el parto y el puerperio, mediante el fortalecimiento de los servicios hospitalarios y la respuesta inmediata ante emergencias obstétricas.
La SESAL también impulsa la actualización de protocolos médicos y la aplicación del Código Rojo, un mecanismo de atención de emergencias obstétricas que permite actuar oportunamente ante complicaciones graves, especialmente hemorragias.
A estas acciones se suma la capacitación continua del personal sanitario mediante simulaciones clínicas, la disponibilidad de medicamentos esenciales y el fortalecimiento de los equipos médicos en hospitales y regiones sanitarias prioritarias.
Prevención y atención oportuna
Otra de las medidas es ampliar el acceso a servicios de planificación familiar y métodos anticonceptivos, incluida la anticoncepción inmediata, para disminuir los riesgos asociados con embarazos posteriores de alto riesgo.
Durante su participación en el Foro de Alto Nivel Voces Andinas y Centroamericanas en Acción Integral por la Salud Sexual y Reproductiva, Midence destacó el modelo de gestión sanitaria orientado a mejorar la coordinación entre establecimientos de salud y fortalecer la capacidad de respuesta ante complicaciones maternas y neonatales.

La estrategia contempla, además, reforzar la vigilancia epidemiológica y mejorar la calidad de la atención durante las distintas etapas del embarazo y después del nacimiento.
Aunque las cifras oficiales muestran una disminución de la mortalidad materna, la prevención de hemorragias, trastornos hipertensivos y otras complicaciones obstétricas continúa entre las prioridades de atención de la red sanitaria nacional.





