Nepal eleva a 669 los muertos tras devastadora riada en la frontera con China
Una devastadora riada en la frontera entre Nepal y China ha dejado al menos 669 muertos según autoridades nepalesas, con más de 100 personas aún desaparecidas.
Goodvin Nelson
29 de agosto, 2026
3 min de lectura
Una devastadora riada en la frontera entre Nepal y China ha dejado al menos 669 muertos según autoridades nepalesas, con más de 100 personas aún desaparecidas.
Foto: Cortesía
La tragedia provocada por una devastadora riada en la frontera entre Nepal y China dejó un saldo de al menos 676 personas fallecidas, según los balances oficiales conocidos este sábado.
En Nepal, las autoridades reportaron 669 cuerpos recuperados, mientras que en el lado tibetano de China se contabilizan otras siete víctimas mortales, además, cerca de 2,980 personas continúan desaparecidas en ambos territorios.
Los equipos de emergencia mantienen una intensa búsqueda entre lodo, rocas y restos de infraestructura, mientras disminuye uno de los principales peligros que amenazaban con agravar todavía más la emergencia. Foto: Cortesía
Una avalancha de agua arrasó comunidades
El desastre se originó el miércoles en la cuenca del río Bhote Koshi, en una zona fronteriza entre ambos países, las investigaciones preliminares apuntan al colapso de una enorme masa de hielo de un glaciar ubicado en territorio nepalí.
La fuerza del fenómeno provocó una avalancha de agua, sedimentos y rocas que avanzó por el cauce y golpeó comunidades e infraestructura a su paso.
El impacto también alcanzó el condado tibetano de Gyirong, en China, donde las autoridades reportaron siete fallecidos como consecuencia de la riada.
Mientras los socorristas buscaban sobrevivientes, otro peligro apareció en medio de la destrucción, la acumulación de tierra, rocas y otros materiales bloqueó parcialmente el cauce y formó una represa natural.
El bloqueo provocó que el agua comenzara a acumularse, aumentando el temor de que una nueva crecida pudiera producirse de manera repentina y poner en riesgo a más comunidades.
Ante esta situación, algunas operaciones de rescate en territorio chino tuvieron que suspenderse temporalmente mientras los equipos evaluaban la estabilidad de la zona.
Sin embargo, este sábado las autoridades chinas informaron que la amenaza inmediata disminuyó, el Ministerio de Recursos Hídricos señaló que la represa natural se encuentra prácticamente vaciada y que el río recuperó un flujo considerado normal. Foto: Cortesía
Miles de desaparecidos siguen sin ser localizados
Aunque la disminución del nivel del agua representa un alivio para los equipos de emergencia, la crisis está lejos de terminar, cerca de 2,980 personas permanecen desaparecidas, por lo que las labores de búsqueda continúan en distintos sectores.
Los rescatistas deben avanzar entre terrenos inestables, enormes cantidades de sedimentos y estructuras destruidas, condiciones que complican el acceso a las áreas más afectadas.
A esto se suma el desafío de identificar los cuerpos recuperados, Nepal solicitó apoyo especializado para realizar labores forenses y garantizar la adecuada conservación de los restos mientras avanzan las investigaciones. Foto: Cortesía
Carreteras y puentes quedaron destruidos
La riada también dejó una fuerte huella en la infraestructura de la región, carreteras, puentes y otras vías de comunicación resultaron destruidos o severamente dañados, dejando a varias comunidades prácticamente aisladas.
Para los equipos de rescate, llegar hasta esos lugares se ha convertido en una de las principales dificultades, el terreno afectado y los daños en las rutas obligan a buscar caminos alternativos para trasladar personal, equipos y ayuda.
Las autoridades de Nepal y China mantienen además vigilancia permanente sobre el comportamiento de los ríos y las condiciones del terreno ante la posibilidad de nuevos deslizamientos. Foto: CortesíaAunque la disminución del agua redujo uno de los riesgos más urgentes, la prioridad continúa siendo encontrar a las personas desaparecidas, atender a las comunidades afectadas y recuperar los cuerpos de las víctimas de una tragedia que ha dejado cientos de familias golpeadas en ambos lados de la frontera.