Petróleo se desploma tras acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán
Precios internacionales del petróleo caen en picada tras anunciar Donald Trump e Irán acuerdo de paz y levantar restricciones en el estrecho de Ormuz



Apertura de Ormuz

La reapertura de esta ruta redujo los temores sobre posibles interrupciones en el suministro internacional de crudo.
Como consecuencia, el contrato más próximo del petróleo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) cayó cerca de un 6 % respecto al cierre del viernes y se ubicó alrededor de los $80 por barril. Por su parte, el crudo Brent, referencia para los mercados internacionales, descendió aproximadamente un 5 % hasta cotizarse en torno a los $83 por barril.
La disminución de los precios reflejó la expectativa de los inversionistas de que el acuerdo reduzca las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, una región clave para la producción y exportación de hidrocarburos.
Durante las últimas semanas, la incertidumbre generada por el conflicto entre Washington y Teherán había impulsado al alza las cotizaciones del petróleo, ante el riesgo de una interrupción del comercio marítimo en el Golfo Pérsico.
Analistas internacionales señalaron que la reapertura de Ormuz representó una señal positiva para los mercados energéticos, ya que garantizó el flujo normal de petróleo y gas natural hacia Europa, Asia y América.
Caída de los carburantes
La caída del crudo también podría traducirse en un alivio para países importadores de combustibles como Honduras, debido a que una reducción sostenida en los precios internacionales suele influir en los costos de los derivados del petróleo, aunque el impacto final depende de factores como impuestos, transporte y comportamiento de los mercados regionales.
El economista nacional Mario Sosa señaló " La caída del crudo a nivel internacional debe provocar que semana tras semana en Honduras baje el precio de los combustibles"

El anuncio del acuerdo entre Estados Unidos e Irán marcó uno de los acontecimientos geopolíticos más relevantes del año y generó una inmediata respuesta en los mercados financieros y energéticos, que apostaron por una mayor estabilidad en una de las zonas más sensibles para el abastecimiento mundial de energía.





