¿Por qué las embarazadas no deben vacunarse contra el sarampión?
La vacuna contra el sarampión es segura y eficaz, pero está contraindicada durante el embarazo por contener virus vivos atenuados.

La vacuna contra el sarampión es segura y eficaz, pero está contraindicada durante el embarazo por contener virus vivos atenuados.
Ante el aumento de casos importados de sarampión en varios países de la región y la vigilancia epidemiológica reforzada en Honduras, las autoridades sanitarias recuerdan la importancia de la vacunación para prevenir esta enfermedad altamente contagiosa.
Sin embargo, existe una excepción importante: las mujeres embarazadas no deben recibir la vacuna contra el sarampión durante la gestación.
¿Por qué la vacuna está contraindicada durante el embarazo?
La vacuna que protege contra el sarampión forma parte de la denominada triple viral (SRP), que también previene la rubéola y las paperas. Este biológico está elaborado con virus vivos atenuados, es decir, microorganismos debilitados que no causan la enfermedad en personas sanas, pero que estimulan al sistema inmunológico para generar protección.
Debido a que contiene virus vivos atenuados, la vacuna está contraindicada durante el embarazo como medida de precaución. Aunque no existe evidencia concluyente de que cause daños al bebé en gestación, los especialistas recomiendan evitar su aplicación durante este período para eliminar cualquier riesgo potencial para el desarrollo fetal.
Las mujeres que planean quedar embarazadas deben verificar previamente su esquema de vacunación y, de ser necesario, recibir la vacuna al menos un mes antes de concebir. En caso de que una mujer descubra que está embarazada después de haber sido vacunada, no se recomienda interrumpir el embarazo, sino mantener el seguimiento médico habitual.
Los expertos señalan que la mejor protección para las embarazadas es la inmunidad comunitaria, también conocida como protección colectiva. Cuando la mayoría de la población está vacunada, disminuye significativamente la circulación del virus y se reduce el riesgo de contagio para quienes no pueden recibir la vacuna.

¿Qué hacer si una embarazada esta expuesta a contagio?
Por otra parte, las mujeres embarazadas que hayan estado expuestas a una persona con sarampión deben acudir de inmediato a un centro de salud para recibir orientación médica y determinar las medidas preventivas correspondientes.
Las autoridades sanitarias reiteran el llamado a los padres de familia para mantener al día el esquema nacional de vacunación de niños y niñas, ya que la inmunización sigue siendo la herramienta más eficaz para prevenir brotes y proteger a los grupos más vulnerables de la población, entre ellos las mujeres embarazadas y los recién nacidos.
Cuarto caso de sarampión en Honduras
La Sesal confirmó este martes un nuevo caso importado de sarampión en Honduras, elevando a cuatro el número de identificaciones en el territorio nacional durante 2026.
Según un comunicado oficial de la institución, el caso correspondió a una persona del sexo femenino, residente en el municipio de El Progreso, departamento de Yoro, quien viajó a Guatemala una semana antes de presentar los síntomas de la enfermedad.
Síntomas del sarampión
Los síntomas del sarampión aparecen entre 7 a 14 días después del contacto con el virus. El sarampión generalmente comienza con los siguientes síntomas:
Fiebre alta (puede subir hasta más de 104 °F)
Tos
Moqueo (rinitis)
Ojos enrojecidos y llorosos (conjuntivitis)
De 2 a 3 días después del comienzo de los síntomas: manchas de Koplik
Pequeñas manchas blancas (manchas de Koplik) podrían aparecer dentro de la boca dos a tres días después del comienzo de los síntomas.
De 3 a 5 días después del comienzo de los síntomas: sarpullido del sarampión
El sarpullido del sarampión aparece de 3 a 5 días después de los primeros síntomas. Generalmente comienza como puntos rojos y planos que aparecen en la cara de la persona en la parte donde comienza el cabello. Luego se extienden hacia el cuello, el tronco, los brazos, las piernas y los pies.
Sobre los puntos rojos y planos pueden aparecer unos bultos pequeños.
Los puntos pueden unirse a medida que se extienden desde la cabeza hacia el resto del cuerpo.
Cuando aparece el sarpullido, la fiebre puede aumentar a más de 104 grados Fahrenheit.





