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Productores de Intibucá cosechan hasta 16 mil libras de tomate con casas malla y riego

Productores de la comunidad de Semane, Intibucá, cosechan entre 12 y 16 mil libras de tomate, gracias al apoyo de la SAG mediante el proyecto ProOccidente.

Etil Aguilar
Etil Aguilar
24 de octubre, 2026
3 min de lectura
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Foto: Cortesía

La implementación de un sistema con casas malla y de riego permite ahora que los productores de la comunidad de Semane, en el departamento de Intibucá, cosechen tomate entre 12 y 16 mil libras, debido a que la cosecha a campo abierto solo generaba entre dos y tres mil libras por ciclo. 

Tras la integración de este sistema, 15 familias de la Asociación Cultivando Nuestra Tierra son beneficiadas, la cual está conformada por 12 hombres y tres mujeres. 

Una inversión de 729 mil lempiras por parte de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) fue posible mediante el proyecto ProOccidente, la cual permitió la construcción de casas malla, reservorios de agua, sistemas de riego y un espacio para producir plántulas, además de una asistencia técnica que reciben los productores. 
"Las cantidades que producíamos antes, en comparación con las de ahora, son significativamente mayores. Los excedentes nos ayudan para la alimentación, educación y salud de nuestros hijos", expresó la presidenta de la asociación, María Concepción Rivera. 


Las cosechas de tomate se han generado entre 12 mil y 16 mil libras.
Las cosechas de tomate se han generado entre 12 y 16 mil libras. · Foto: Cortesía
María Concepción Rivera es la presidenta de la Organización Cultivando Nuestra Tierra, en la comunidad Los Mangos, en el municipio de Yamaranguila, Intibucá. Rivera agradeció por la ayuda que le están brindando a los productores de esta comunidad. 
"Decirles a ellos muchas gracias, y también decirles que sigan apoyando a la gente que en realidad necesita un proyecto porque no es lo mismo que le prometan a que le cumplan, pero gracias a Dios nos han cumplido con el proyecto", manifestó. 
María Concepción Rivera, presidenta de la Organización Cultivando Nuestra Tierra.
María Concepción Rivera, presidenta de la Organización Cultivando Nuestra Tierra. · Foto: Cortesía
A su vez, Belarmino Velásquez es un productor de chile y tomate, y expresó con alegría el apoyo obtenido, así como las ventajas que este mismo genera en ellos y en sus familias. 
"Gracias a Dios y la institución ProOccidente nosotros ahora tenemos una ventaja y ya tenemos unas buenas ganancias, rentabilidad en la producción, y eso nos ayuda en nuestras familias a tener buena producción y a tener buenas ganancias como socios", expresó Vásquez. 
Por otro lado, Vásquez indicó que este proyecto trae resultados positivos al hacer el uso adecuado del agua al momento de la producción. 
"Son resultados positivos porque nosotros ya el agua lo utilizamos adecuadamente, ya no hacemos una regazón de agua como sea, sino que ya con poca agua podemos cultivar, podemos mantener bien la fertilización con un manejo adecuada a la planta", detalló. 

Belarmino Vásquez, productor de tomates y chiles.
Belarmino Vásquez, productor de tomates y chiles. · Foto: Cortesía

Reservorios de agua en todo el año

De acuerdo con el productor Brayan Vásquez, los reservorios guardan más de 50,000 litros de agua, lo cual les permite mantener los cultivos durante el verano. 

El tomate no es el único cultivo; las familias producen más de 11,000 chiles por ciclo. Además, parte de las ganancias la invierten en más equipo de riego para seguir creciendo. 

El chile también forma parte de los cultivos que las familias producen.
El chile también forma parte de los cultivos que las familias productoras cosechan. · Foto: Cortesía

Inversión de todos 

Según el coordinador nacional de SAG-ProOccidente, Raúl Alemán, este proyecto permite la unión de recursos del Estado y aportes de los productores para el fortalecimiento de sus fincas, creación de empleo y movilización de la economía local. 

ProOccidente tiene una inversión de 35 millones de dólares, financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y el Fondo Español de Desarrollo Sostenible (Fedes). Asimismo, trabaja en Intibucá, La Paz, Santa Bárbara, Lempira, Copán y Ocotepeque. 

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