Salud prepara simulacro para reforzar respuesta ante influenza aviar en Petoa, Santa Bárbara
Salud y otras instituciones preparan en Petoa un simulacro para fortalecer la respuesta ante influenza aviar y proteger a las comunidades y la avicultura.
Roberto Barragán
14 de octubre, 2026
3 min de lectura
Foto: Marlín Chacón DNH
La capacidad para reaccionar rápidamente ante un eventual brote de influenza aviar será puesta a prueba en Petoa, Santa Bárbara, donde la Secretaría de Estado en el Despacho de Salud y otras instituciones preparan un simulacro orientado a fortalecer la vigilancia, coordinación y respuesta frente a esta enfermedad.
El ejercicio adquiere especial relevancia para una zona que este año estuvo en el mapa sanitario nacional. En junio, Honduras confirmó un foco de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP) en una explotación avícola del departamento de Santa Bárbara, una emergencia que obligó a desplegar controles para contener el virus.
Prevención de enfermedades para evitar pandemias · Foto: Listengod Leduke Barahona Medina
La preparación del simulacro busca que las instituciones no esperen a que aparezca una emergencia para definir responsabilidades. Este tipo de ejercicios permite ensayar procedimientos de detección, investigación epidemiológica, control del movimiento de aves y coordinación entre las autoridades de salud humana y animal.
Vigilancia protege producción y salud pública
El antecedente más reciente muestra la magnitud del desafío. Durante la emergencia sanitaria de 2026 fueron vigiladas más de 19.4 millones de aves y se inspeccionaron más de 263 granjas comerciales en Honduras, de acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG).
Prevención de enfermedades transmisibles · Foto: Cortesía
Tras las acciones de control, el director general del Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (Senasa), Rafael Rodríguez, confirmó el cierre de los casos.
“Hoy podemos decir que cerramos los casos y que nuestro país es libre de Influenza Aviar nuevamente”, señaló Rodríguez al anunciar los resultados de las medidas sanitarias.
Para las familias y productores, mantener una vigilancia activa significa reducir el riesgo de nuevas afectaciones a las aves de traspatio y a la producción comercial, además de proteger una cadena que abastece de alimentos a los hogares hondureños.
Prepararse antes de una nueva emergencia
La prevención volvió a cobrar atención esta semana. Las autoridades activaron medidas de vigilancia epidemiológica y recordaron que la población debe evitar el contacto directo con aves muertas o enfermas y reportar cualquier situación sospechosa.
“Se prohíbe la manipulación de aves muertas o enfermas tanto marítimas como silvestres, así como sus heces o restos y cualquier superficie o fuente de agua que puedan haberse contaminado”, establece la comunicación sanitaria divulgada sobre las medidas de prevención.
Granjas avícolas · Foto: Cortesía
Los simulacros tienen antecedentes en Honduras. La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) documentó ejercicios anteriores destinados a evaluar la detección temprana, los equipos de emergencia y la coordinación entre instituciones públicas y el sector avícola.
Ahora, Petoa se convierte en escenario de esa preparación. La meta es que cada protocolo probado sobre el terreno se traduzca, frente a una emergencia real, en minutos ganados para proteger la salud, las aves y el sustento de miles de familias.