Santa Ana, un destino entre montañas, historia y los gigantes del viento
Uno de los atractivos más reconocidos de Santa Ana es el Parque Eólico ubicado en el Cerro de Hula, donde las enormes turbinas se levantan sobre las montañas.


Uno de los atractivos más reconocidos de Santa Ana es el Parque Eólico ubicado en el Cerro de Hula, donde las enormes turbinas se levantan sobre las montañas.
Foto: Shalom Herrera/dnh
A poco más de 30 kilómetros de Tegucigalpa se encuentra Santa Ana, Francisco Morazán, un municipio que combina historia, naturaleza, cultura y paisajes que lo convierten en una alternativa para quienes buscan descubrir nuevos destinos durante el Feriado Morazánico.

Conocido también por sus imponentes paisajes en el Cerro de Hula, Santa Ana ofrece al visitante una experiencia que comienza desde el recorrido por sus carreteras y continúa entre montañas, comunidades, espacios naturales y sitios que conservan parte de la memoria de esta región del país.

La historia de Santa Ana está ligada a Ojojona, el municipio tiene antecedentes que se remontan al período colonial y en 1791 formaba parte del curato de Ojojona. Posteriormente, en 1887, ya figuraba como municipio y pasó a formar parte del distrito de Sabanagrande en la división territorial de 1889.

Un paisaje dominado por el viento
Uno de los atractivos más reconocidos de Santa Ana es el Parque Eólico ubicado en el Cerro de Hula, donde las enormes turbinas se levantan sobre las montañas y forman uno de los paisajes más particulares de Francisco Morazán.

Parque Eólico
Las estructuras pueden apreciarse desde diferentes puntos del municipio y se han convertido en parte del paisaje y en un atractivo para quienes recorren esta zona. El lugar también ofrece escenarios ideales para fotografías y para contemplar las montañas que rodean Santa Ana.
Foto: Shalom Herrera/DNHPara quienes desean disfrutar de este paisaje de una manera más cercana, también existe Paseo Las Eólicas Santa Ana, un espacio que se ha incorporado a la oferta turística local.

Naturaleza que guarda historias
Santa Ana también es territorio de cuevas, montañas y espacios naturales. Entre sus atractivos se encuentran las Cuevas de Ayasta, consideradas un sitio arqueológico donde pueden observarse símbolos y figuras prehispánicas en las paredes rocosas.

Más allá de sus paisajes, Santa Ana conserva elementos que forman parte de su identidad cultural. Su templo religioso, las tradiciones locales y la gastronomía son parte de una experiencia que permite conocer una faceta diferente de Francisco Morazán.

El municipio mantiene una relación estrecha con las actividades agrícolas y la producción de granos básicos, café, frutas y hortalizas, además de la crianza de ganado y otras actividades que forman parte de la vida de sus comunidades.

Y para el visitante, la gastronomía también forma parte del recorrido. En la zona existen diferentes establecimientos donde se pueden degustar platillos tradicionales y disfrutar de la cocina hondureña.

Una invitación a descubrir Santa Ana
Durante el Feriado Morazánico, Santa Ana se presenta como una opción para quienes desean hacer turismo interno y descubrir lugares que combinan naturaleza, historia y tradición.

Aquí, los grandes aerogeneradores del Cerro de Hula contrastan con las montañas, las cuevas conservan historias de tiempos pasados y las comunidades mantienen vivas sus costumbres y sabores.
Santa Ana es una invitación a recorrer Francisco Morazán desde otra perspectiva entre montañas, viento, historia y naturaleza, un destino que guarda mucho más de lo que se aprecia a primera vista.
Compartir este artículo






