Sin aprobar reforma energética: liberales nombran comisión para consensuar propuesta
La reforma eléctrica avanza en Honduras con apoyo del Partido Nacional y PINU-SD, pero los liberales aún no logran unanimidad para alcanzar amplia mayoría.


La reforma eléctrica avanza en Honduras con apoyo del Partido Nacional y PINU-SD, pero los liberales aún no logran unanimidad para alcanzar amplia mayoría.
Foto: Emilio Flores DNH
La reforma del subsector eléctrico avanzó hacia su discusión en el Congreso Nacional, pero todavía quedó sin “humo blanco”. Las bancadas del Partido Nacional de Honduras, el Partido Innovación y Unidad Social Demócrata (PINU-SD) y la Democracia Cristiana de Honduras manifestaron su respaldo.
Sin embargo, el proyecto necesita el voto favorable de la totalidad de la bancada liberal para alcanzar la mayoría amplia requerida.
La iniciativa colocó en el centro un asunto que llegó directamente a los hogares: la protección de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) como institución pública, la búsqueda de un servicio más eficiente y la reducción del peso de la tarifa eléctrica sobre la economía familiar.

Meses de socialización y debate
El Poder Ejecutivo remitió la propuesta meses atrás para responder a los problemas financieros y operativos del sistema eléctrico.
El Partido Liberal de Honduras (PLH) planteó después sus propias modificaciones, con candados destinados a impedir la privatización de la estatal, prohibir la venta de sus bienes y evitar que sus activos respaldarán obligaciones de terceros.
Aunque tres fuerzas políticas apoyaron la reforma, la falta de consenso unánime dentro de la bancada rojiblanca mantuvo en pausa su aprobación. Diputados y alcaldes liberales presentaron observaciones que no aparecieron completamente en el planteamiento inicial, según explicó el presidente de la bancada, Jorge Cálix.

“Han entregado una serie de insumos y de valoraciones que quieren que sean contempladas en esta propuesta. La mayor parte de esas valoraciones no están incluidas”, señaló Cálix.
Frente a esas diferencias, la asamblea liberal nombró una comisión especial de nueve integrantes. El grupo quedó conformado por la diputada Erika Urtecho; los alcaldes Alexander López, Nahum Cálix, Bader Dip y Andrés Amador; los diputados Leonel López, Yury Sabas y Alejandra Vallecillo, además de Jorge Cálix.
“El Partido Liberal, a través de esta comisión, va a trabajar la forma de incluir en nuestra propuesta todo lo que aquí se discutió”, afirmó Cálix.

Constante cabildeo y diálogo
“Nuestro único propósito como liberales es que la ENEE siga manteniéndose pública, que brinde un servicio eficiente y que usted pague cada vez menos en la tarifa de energía eléctrica”, manifestó el parlamentario.

Con el respaldo del Partido Nacional, el PINU-SD y la Democracia Cristiana, la decisión quedó en manos del liberalismo. Su voto completaría la mayoría política necesaria para convertir los acuerdos técnicos y los candados legales en una reforma orientada a proteger el patrimonio público y mejorar el servicio recibido por la ciudadanía.
La reforma encontró sus antecedentes en la Ley General de la Industria Eléctrica, aprobada mediante el Decreto 404-2013 y publicada en 2014.
Posteriormente, el Decreto 46-2022 declaró la electricidad como un bien público de seguridad nacional y un derecho humano de naturaleza económica y social, según documentó la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica.

Reforma trascendental para Honduras

El PLH nombró una comisión especial de nueve integrantes para revisar el paquete e incorporar los planteamientos que resultaran técnica y jurídicamente viables.
La reforma ofreció así tres beneficios para la ciudadanía: protegió el patrimonio público, buscó impedir que las ineficiencias llegaran al recibo eléctrico y abrió una ruta para mejorar la continuidad y calidad del servicio. La última llave política quedó en manos de la bancada rojiblanca, cuyo respaldo resultó necesario para llevar el proyecto hasta su aprobación.
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