Diario Nacional de Honduras

TNH debe dejar atrás su pasado como instrumento de promoción de los gobiernos

Televisión Nacional de Honduras a sus 18 años enfrenta el desafío de dejar atrás su historial como instrumento de promoción de gobiernos.

RD
Redacción DNH
20 de agosto, 2026
3 min de lectura
TNH debe dejar atrás su pasado como instrumento de promoción de los gobiernos

Televisión Nacional de Honduras a sus 18 años enfrenta el desafío de dejar atrás su historial como instrumento de promoción de gobiernos.

Foto: Marlen Perdomo

A sus 18 años, Televisión Nacional de Honduras (TNH) enfrenta el desafío de dejar atrás la percepción histórica de ser un instrumento de promoción de los gobiernos y consolidarse como un medio público orientado al servicio de los ciudadanos, considera la directora del diario digital Proceso, uno de los principales medios digitales del país.

Para la periodista, la transformación de Canal 8 no debería limitarse a nuevos programas, tecnología o plataformas. Requiere cambios más profundos que garanticen independencia editorial, transparencia y pluralidad.

“TNH debería consolidarse como un medio público de servicio, educativo y cultural, alejado de la propaganda partidista y centrado en informar con veracidad, promover la identidad nacional y fortalecer la democracia”, sostiene.

La periodista considera que recuperar la confianza de la audiencia pasa por realizar “reformas estructurales que garanticen independencia editorial, transparencia en su financiamiento y una programación que refleje la diversidad y dé cabida a todas las voces de la hondureñidad”.

Más allá del rating

En su opinión, la razón de ser de una televisión pública es diferente a la de un medio estrictamente comercial.

“TNH tiene un mandato constitucional y social que va más allá del rating o la competencia comercial”, señala.

Ese papel debería expresarse, considera, en una oferta informativa imparcial, con cobertura nacional e internacional realizada con rigor periodístico y sin sesgos gubernamentales o electorales.

Pero también implica ampliar la pantalla hacia contenidos que no necesariamente ocupan espacios prioritarios en la televisión comercial.

La periodista menciona la educación, la historia de Honduras, el arte, el turismo y los valores cívicos como áreas que deberían tener presencia dentro de la programación.

Una pantalla para las diferentes voces

La pluralidad constituye otro de los elementos que considera indispensables.

TNH, señala, debería convertirse en un espacio para el debate democrático en el que puedan participar diferentes posiciones políticas, sociales y académicas.

También debería reflejar una Honduras que no siempre aparece representada en la televisión.

Eso incluye la diversidad cultural, lingüística y étnica del país y una mayor presencia de los pueblos originarios y las comunidades afrodescendientes.

A ello agrega otra función: servir como instrumento de transparencia del Estado, facilitando la rendición de cuentas, la explicación de las políticas públicas y el acceso de los ciudadanos a información gubernamental.

El desafío de recuperar credibilidad

Pero para la periodista existe un obstáculo que TNH deberá enfrentar si pretende avanzar hacia ese modelo.

“La credibilidad de TNH ha sido cuestionada históricamente por su uso como plataforma de promoción gubernamental”, afirma.

Cambiar esa percepción, considera, requerirá algo más que una declaración de intenciones.

Será necesario demostrar mediante el trabajo cotidiano que información gubernamental y propaganda no son necesariamente lo mismo.

Para ella, el camino pasa por “un trabajo riguroso que enmarque periodismo e información con integridad”.

 

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