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Venezuela supera las 5.000 personas fallecidas tras el doble terremoto
Venezuela superó los 5,000 fallecidos y registra 16,740 heridos a más de tres semanas del doble terremoto que sacudió siete estados del país.
GN
Goodvin Nelson
18 de julio, 2026
4 min de lectura

Venezuela superó los 5,000 fallecidos y registra 16,740 heridos a más de tres semanas del doble terremoto que sacudió siete estados del país.
Foto: Cortesía
La tragedia que golpeó a Venezuela hace más de tres semanas continúa agravándose, las autoridades confirmaron que el número de fallecidos por el doble terremoto del pasado 24 de junio ascendió a 5.069 personas, mientras que los heridos ya suman 16.740, reflejando la magnitud de uno de los desastres naturales más devastadores en la historia reciente del país.
A pesar del paso de los días, la emergencia sigue lejos de terminar, miles de familias permanecen en refugios temporales y campamentos improvisados tras perder sus viviendas, mientras continúan las labores de recuperación, identificación de víctimas y remoción de toneladas de escombros.
El nuevo balance oficial evidencia que las consecuencias de los sismos siguen afectando a decenas de miles de venezolanos, que ahora enfrentan el desafío de reconstruir sus comunidades en medio de una crisis humanitaria de gran escala.

La cifra de fallecidos supera los 5.000
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que el número oficial de víctimas mortales aumentó a 5.069, mientras que los heridos se mantienen en 16.740.
Los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5, registrados casi de manera simultánea el 24 de junio, sacudieron al menos siete estados del país, provocando el colapso de edificios, daños severos en hospitales, carreteras y viviendas, además de prolongadas interrupciones en los servicios de agua potable y energía eléctrica.
La Guaira fue una de las zonas más afectadas por la catástrofe, en esa región costera, cercana a Caracas, barrios completos quedaron destruidos y cientos de familias perdieron no solo sus hogares, sino también sus fuentes de ingresos.
Las consecuencias sociales del desastre siguen siendo profundas, según las cifras oficiales, 17.907 personas quedaron sin vivienda y permanecen alojadas en refugios temporales instalados en escuelas, estadios y otros espacios públicos.

Además, 21.235 ciudadanos continúan viviendo en 107 campamentos transitorios, mientras que el impacto total alcanza a 128.324 familias, que han recibido asistencia humanitaria durante las semanas posteriores al desastre.
Las autoridades mantienen la distribución de alimentos, agua, atención médica y otros insumos básicos para las comunidades afectadas, aunque la recuperación total aún parece lejana debido a la magnitud de los daños.
Continúa la búsqueda e identificación de víctimas
Durante las operaciones de rescate, los equipos de emergencia lograron salvar a más de 6.400 personas que permanecían atrapadas entre los escombros.
Sin embargo, la tragedia también dejó cerca de 300 cuerpos sin identificar, situación que mantiene en incertidumbre a numerosas familias.
Las autoridades recolectaron muestras de ADN para facilitar futuras identificaciones y realizaron la inhumación temporal de los restos en un cementerio de La Guaira, con el objetivo de que puedan ser entregados a sus familiares cuando sea posible confirmar su identidad.

Mientras tanto, el Gobierno no ha divulgado un listado oficial de desaparecidos, no obstante, sectores de la oposición estiman que alrededor de 30.000 personas continúan sin ser localizadas, una cifra que incrementa la preocupación entre los equipos de búsqueda y la población.
La actividad sísmica tampoco ha cesado desde el desastre inicial, las autoridades han registrado 1.331 réplicas, incluida una de magnitud 3,9 ocurrida el pasado 10 de julio, que provocó nuevas evacuaciones y momentos de pánico en Naiguatá, una de las localidades más golpeadas por los terremotos.
El temor a nuevos movimientos telúricos continúa presente entre quienes permanecen en refugios o viven cerca de estructuras dañadas, mientras los expertos mantienen un monitoreo permanente de la actividad sísmica.
Una devastación sin precedentes
Los daños materiales también reflejan la magnitud de la tragedia, el Gobierno venezolano, en conjunto con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), estimó que los terremotos generaron 2.106.000 toneladas de escombros, de las cuales 1.529.000 toneladas corresponden a materiales de construcción y el resto a bienes personales destruidos.
Las autoridades califican el volumen de residuos como uno de los mayores registrados tras un desastre natural en la región, lo que representa un enorme desafío para las labores de limpieza y reconstrucción.
Mientras continúan los trabajos de recuperación, miles de venezolanos esperan respuestas, ayuda y la posibilidad de reconstruir sus vidas después de una tragedia que ya dejó más de cinco mil víctimas mortales y cambió para siempre el panorama de varias comunidades del país.

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