Diario Nacional de Honduras
Cultura

Así llegó a Honduras la independencia centroamericana de España en 1821

Los Pliegos de Independencia llevaron la noticia a Honduras días después de su proclamación en Guatemala.

Daniela Alemán
Daniela Alemán
14 de septiembre, 2026
6 min de lectura
Imagen 1
Imagen 2
Imagen 3

Foto: Cortesía.

La independencia centroamericana fue el resultado de un proceso político que se desarrolló durante varios años y estuvo influido por los cambios ocurridos en España y América. La Constitución de Cádiz de 1812 introdujo nuevas formas de representación política y fortaleció el papel de los ayuntamientos y las diputaciones provinciales, espacios que posteriormente adquirieron importancia en las decisiones de las provincias centroamericanas.

El escenario cambió nuevamente en 1821. El 24 de febrero de ese año, Agustín de Iturbide proclamó en México el Plan de Iguala, que planteaba tres garantías: religión, independencia y unión. El avance del movimiento independentista mexicano aumentó la presión política sobre los territorios que todavía permanecían bajo dominio español.

A esto se sumaron los pronunciamientos independentistas de Chiapas. Durante agosto y septiembre de 1821, distintas localidades de esa región manifestaron su separación del dominio español, lo que aumentó la incertidumbre política en la Capitanía General de Guatemala.

Imagen cortesía: Acta de Independencia de Centroamerica, firmada el15 de septiembre de 1821 en Guatemala.
Imagen cortesía: Acta de Independencia de Centroamerica, firmada el 15 de septiembre de 1821 en Guatemala.

Guatemala toma la decisión

El 15 de septiembre de 1821, las autoridades reunidas en Guatemala recibieron comunicaciones sobre los movimientos independentistas de Ciudad Real, Comitán y Tuxtla. Ante el ambiente político y la presión de quienes se encontraban reunidos en la ciudad, se acordó publicar la independencia del Gobierno español.

El acta estableció que las provincias debían recibir la noticia y elegir representantes para formar un Congreso que determinara el rumbo político de Centroamérica. También se dispuso que el documento y las comunicaciones correspondientes fueran enviados a las provincias por correo extraordinario.

En la elaboración del documento tuvo un papel fundamental José Cecilio del Valle, quien redactó el acta que dejó constancia de la decisión tomada en Guatemala. Sin embargo, la firma del documento no significó que la noticia llegara de inmediato a todos los territorios centroamericanos.


Los Pliegos llevaron la noticia a las provincias

Imagen cortesía: Documentos mediante los cuales se comunicó a las provincias la decisión de independencia tomada en Guatemala.
Imagen cortesía: Documentos mediante los cuales se comunicó a las provincias la decisión de independencia tomada en Guatemala.

Aquí comienza una parte menos conocida de la historia. Después de la decisión tomada en Guatemala, los llamados Pliegos de Independencia fueron enviados a los ayuntamientos de las distintas provincias. Estos documentos contenían el Acta de Independencia y las comunicaciones mediante las cuales se informaba oficialmente sobre la decisión adoptada el 15 de septiembre.

Por ello, para Honduras existe una diferencia importante entre la fecha de la proclamación en Guatemala y la fecha en que las autoridades locales conocieron oficialmente la noticia. Mientras Guatemala tomó la decisión el 15 de septiembre, los documentos tuvieron que recorrer el territorio antes de llegar a los distintos ayuntamientos hondureños.


El 22 de septiembre llegó la noticia a Gracias

El primer punto de Honduras en recibir los Pliegos de Independencia fue Gracias, el 22 de septiembre de 1821. La llegada de estos documentos marcó el inicio de la recepción oficial de la noticia de independencia en territorio hondureño.

Seis días después, el 28 de septiembre, los documentos llegaron a Comayagua y Tegucigalpa, dos centros políticos de especial importancia en la provincia. A partir de ese momento, las autoridades locales tuvieron que responder ante el nuevo escenario político creado por la ruptura con el Gobierno español.


El 28 de septiembre cambió el escenario en Honduras

Imagen cortesía: Plaza Central de Tegucigalpa.
Imagen cortesía: Plaza Central de Tegucigalpa.

En Tegucigalpa, los Pliegos fueron recibidos por Dionisio de Herrera, quien para entonces se desempeñaba como secretario del Ayuntamiento. Herrera tuvo una participación destacada en la recepción de la noticia y redactó el acta conocida por su inicio, “Viva la Independencia”, en la que quedó registrada la posición asumida por el Ayuntamiento de Tegucigalpa.

La noticia fue conocida públicamente y posteriormente se realizó la sesión correspondiente en el Ayuntamiento. Tegucigalpa manifestó su adhesión a la independencia y su reconocimiento de la Junta Consultiva establecida en Guatemala. De esta manera, el Ayuntamiento no se limitó a recibir la información enviada desde Guatemala, sino que tomó una posición propia ante los acontecimientos.

La actuación de Herrera resulta especialmente significativa porque permite distinguir dos momentos diferentes del proceso. Por un lado, José Cecilio del Valle intervino en la redacción del acta del 15 de septiembre en Guatemala; mientras Dionisio de Herrera redactó el documento que dejó constancia de la recepción y posición de Tegucigalpa el 28 de septiembre.

Imagen cortesía: Dionisio de Herrera, secretario del Ayuntamiento de Tegucigalpa durante la llegada de los pliegos de Independencia.
Imagen cortesía: Dionisio de Herrera, secretario del Ayuntamiento de Tegucigalpa durante la llegada de los pliegos de Independencia.

Comayagua también recibió los Pliegos, pero tomó otro rumbo

Ese mismo 28 de septiembre, Comayagua recibió los documentos procedentes de Guatemala. La respuesta de sus autoridades fue distinta a la asumida por Tegucigalpa.

En Comayagua, la decisión fue discutida por representantes de las autoridades civiles, religiosas y administrativas. Finalmente, se acordó jurar la independencia, pero bajo determinadas condiciones políticas relacionadas con la organización del nuevo gobierno y con la posibilidad de establecer una unión con México.

Esta diferencia demuestra que la independencia no produjo una respuesta política uniforme en todo el territorio. Aunque Tegucigalpa y Comayagua recibieron la misma noticia y reconocieron el nuevo escenario, sus autoridades mantuvieron posiciones diferentes respecto al futuro político de la región.


La independencia no terminó el 15 de septiembre

La decisión de 1821 abrió una nueva etapa. Durante los meses siguientes, las provincias centroamericanas tuvieron que definir cómo organizarse políticamente y cuál sería su relación con México, cuyo movimiento independentista había avanzado rápidamente.

En enero de 1822, las autoridades de Guatemala aceptaron la anexión de Centroamérica al Imperio Mexicano encabezado por Agustín de Iturbide. En Honduras, esta decisión encontró posiciones distintas, relacionadas con las posturas que ya habían comenzado a manifestarse entre Tegucigalpa y Comayagua. La unión con México duró poco más de un año y terminó después de la caída de Iturbide en marzo de 1823.


La independencia se vuelve absoluta en 1823

El proceso volvió a cambiar en 1823. El 1 de julio de ese año, Centroamérica declaró su independencia absoluta, con lo que dejó atrás la anexión al Imperio Mexicano y abrió una nueva etapa política para las antiguas provincias de la Capitanía General de Guatemala.

Así, la independencia centroamericana no puede entenderse únicamente a partir del 15 de septiembre de 1821. Para Honduras, la historia también pasa por los días posteriores: la llegada de los Pliegos de Independencia, la recepción de la noticia en Gracias, Comayagua y Tegucigalpa, las actuaciones de sus autoridades y las decisiones políticas que siguieron durante 1822 y 1823.

Más que una fecha aislada, la independencia fue un proceso en el que la noticia recorrió las provincias y dio lugar a decisiones propias. En Honduras, el 28 de septiembre representa uno de esos momentos fundamentales: fue entonces cuando Tegucigalpa y Comayagua recibieron oficialmente los documentos que comunicaban la decisión tomada en Guatemala trece días antes.

Compartir este artículo

Daniela Alemán

Daniela Alemán

Autor