Congreso y Estados Unidos buscan mejorar el sector eléctrico hondureño
Encuentro entre la encargada de Negocios de EE. UU. y el presidente del Congreso Nacional Zambrano, para fortalecer el sector energético hondureño.


Encuentro entre la encargada de Negocios de EE. UU. y el presidente del Congreso Nacional Zambrano, para fortalecer el sector energético hondureño.
Foto: Emilio Flores DNH
La búsqueda de un servicio eléctrico más estable, capaz de atraer inversión y reducir las pérdidas que terminaron reflejadas en las finanzas públicas, ocupó el centro de la reunión que sostuvo la encargada de Negocios de Estados Unidos, Colleen A. Hoey, con el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, en Tegucigalpa.
El encuentro abordó las prioridades compartidas entre ambos países, con énfasis en el fortalecimiento y la modernización del sector energético hondureño.
La conversación colocó bajo la luz un problema que durante años afectó a hogares, empresas y comunidades: la fragilidad financiera y operativa de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).

“Estados Unidos reafirmó su compromiso de continuar colaborando con Honduras”, comunicó la representación diplomática estadounidense después de la reunión.
La cooperación planteada apuntó hacia la construcción de un sistema eléctrico eficiente y confiable. Para la ciudadanía, esa meta representó la posibilidad de contar con un suministro más estable, mientras que para el sector productivo significó mejores condiciones para instalar empresas, ampliar operaciones y generar empleo.
La reunión ocurrió mientras el Congreso Nacional discutió una reforma destinada a reorganizar el subsector eléctrico y proteger el carácter público de la ENEE.
El diálogo político resultó clave porque cualquier transformación requirió leyes, controles institucionales y acuerdos que garantizaran seguridad jurídica a los inversionistas y continuidad en el servicio para la población.

Las pérdidas encendieron la urgencia
Al primer trimestre de 2026, las pérdidas eléctricas alcanzaron el 32.1 % de la energía disponible y representaron alrededor de L4,048.59 millones, según datos del boletín estadístico de la ENEE.
Durante 2025, las pérdidas técnicas y no técnicas rondaron el 35 % y equivalieron a 3,979.2 gigavatios hora.
Ese volumen de energía perdida dibujó una fuga silenciosa: electricidad generada o comprada que no produjo ingresos suficientes para sostener la red, ampliar la cobertura o mejorar la atención al usuario.
La modernización discutida buscó cerrar esa brecha mediante mayor eficiencia, inversión y fortalecimiento institucional.

Por su parte, Hoey ya había abordado en febrero las prioridades energéticas con el secretario de Estado en los Despachos de Energía, Eduardo Oviedo, como parte del acercamiento bilateral promovido por ambos gobiernos.
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