Cuando el talento cruza fronteras: la hondureña que llevó su arte hasta el corazón de París
Conoce cómo la pintora y escultora hondureña Raquel De María Sauceda está llevando el arte de Honduras hasta el corazón de París con su residencia artística.
Jessica Urbina
10 de agosto, 2026
5 min de lectura
Foto: Cortesía: Raquel De María Sauceda
El
arte hondureño continúa cruzando fronteras gracias al talento de jóvenes
creadores que demuestran que la creatividad no tiene límites. Una de ellas es Raquel De María Sauceda, pintora y escultora originaria de Tegucigalpa, quien hoy
desarrolla una residencia artística de tres meses en París, Francia,
tras obtener una beca otorgada por la Embajada de Francia.
Su
historia es la de una artista que transformó un sueño en realidad a fuerza de
perseverancia, disciplina y pasión por las artes visuales.
Desde
julio y hasta finales de septiembre de 2026, Raquel forma parte de la Cité
internationale des arts, uno de los espacios de creación más reconocidos de
Europa, donde convive e intercambia experiencias con artistas de diferentes
partes del mundo.
Aunque
en un principio imaginó un futuro como doctora, la vida la llevó por otro
camino. Desde pequeña disfrutaba dibujar y fue su madre quien descubrió el
potencial artístico que había en ella.
"Mi
mamá vio mucho talento en mí y decidió inscribirme en la Escuela Nacional de
Bellas Artes, ese fue el inicio de todo este sueño", recuerda la artista.
Raquel
se graduó en 2016 con un bachillerato en Artes Plásticas y desde entonces, ha
construido una sólida trayectoria en la pintura y especialmente en la
escultura, disciplina a la que se ha dedicado con mayor intensidad durante los
últimos seis años.
Foto: Cortesía
La
beca que cambió su vida
Llegar
a París no fue producto del azar. Su portafolio artístico fue postulado por la
Galería Nacional de Arte, con el respaldo de la Alianza Francesa y la Embajada
de Francia.
Tras
un proceso de selección internacional, fue elegida entre varios artistas
hondureños para representar al país.
"No
pensé que iba a ser seleccionada, a veces uno duda de sus propias capacidades,
pero un día me llamaron para decirme que había sido escogida y fue una emoción
enorme", cuenta.
La
residencia artística está diseñada para que los participantes exploren nuevas
formas de expresión, conozcan artistas de distintas culturas y enriquezcan su
proceso creativo mediante visitas a museos, galerías y espacios culturales.
"Lo
que más me gusta es que es una residencia muy experimental, aquí buscan que uno
se relacione con artistas de otros países, que experimente con su arte y que
amplíe su visión", explicó.
Foto: Cortesía
Orgullosa
de llevar el nombre de Honduras
Además
de cumplir uno de sus mayores sueños, Raquel asegura que representar a Honduras
es una enorme responsabilidad y motivo de orgullo.
"Me
siento súper feliz y súper orgullosa. Tengo entendido que soy la primera
hondureña en realizar una residencia artística aquí y eso me llena de emoción,
a todo el mundo le digo con orgullo que soy hondureña", expresó.
La
artista reconoce que este logro también demuestra que el talento nacional puede
competir al más alto nivel cuando existen oportunidades.
Foto: Cortesía
París,
una fuente de inspiración
Durante
su estancia en la capital francesa ha descubierto una inmensa diversidad
cultural que fortalece su visión artística.
"Aquí
hay pintura, escultura, cerámica, cine, teatro y danza, todo eso enriquece
muchísimo mi proceso creativo porque uno conoce artistas de diferentes países y
aprende nuevas formas de crear", comenta.
Asimismo,
asegura que recorrer los museos franceses ha sido una experiencia inolvidable.
"He
quedado impresionada tanto con el arte clásico como con el contemporáneo, todo
ha sido una experiencia maravillosa y única", afirma.
Una
carrera llena de reconocimientos
Desde
que inició su trayectoria profesional en 2014, Raquel ha participado en
numerosas exposiciones y concursos de arte en Honduras y Centroamérica,
destacándose en la Galería Nacional de Arte.
Entre
los reconocimientos más importantes de su carrera sobresalen el Premio Único en
Escultura de la XIX Bienal de Escultura y Cerámica 2023 y el Premio Lina
Mancuso 2021, otorgado por sus aportes al desarrollo de la escultura hondureña.
Además
de su trabajo artístico, también ha compartido sus conocimientos impartiendo
talleres para niños y adultos en distintas instituciones del país.
Actualmente
continúa ampliando su formación académica al cursar una licenciatura en
Educación Física con orientación en Deportes en la Universidad Nacional
Autónoma de Honduras (UNAH).
El
apoyo familiar, la base de su éxito
Raquel
asegura que detrás de cada uno de sus logros está el respaldo incondicional de
su familia, especialmente de su madre.
"El
apoyo principal vino de mi mamá, ella creyó en mí desde el principio y gracias
a ella este sueño hoy es una realidad", dijo.
Para
la artista, el respaldo de la familia puede marcar la diferencia en la vida de
quienes desean dedicarse al arte.
Un
mensaje para los jóvenes artistas
Desde
París, Raquel envía un mensaje de esperanza para las nuevas generaciones de
artistas hondureños.
"Muchos
dejan de hacer arte porque creen que no hay apoyo, pero sí se puede vivir del
arte, el respaldo no siempre viene de las instituciones; también nace en la
familia, en los amigos y en las personas que creen en uno, lo importante es
nunca dejar de crear", afirmó.
Con
su historia, Raquel De María demuestra que el talento hondureño puede abrirse
camino en los escenarios culturales más importantes del mundo.
Foto: Cortesía
Su
residencia en Francia no solo representa un logro personal, sino también una
inspiración para cientos de jóvenes que sueñan con convertir el arte en su
proyecto de vida y llevar el nombre de Honduras más allá de sus fronteras.