De un poema a una pieza musical: así nació el Himno Nacional de Honduras
El Himno Nacional de Honduras fue oficializado a través del Decreto No. 42 por el presidente Alberto de Jesús Membreño en 1915.
Etil Aguilar
8 de septiembre, 2026
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Foto: Generada por IA
"Tu bandera, tu bandera es un lampo de cielo..." se escucha a las 7:00 de la mañana de un lunes en los diferentes centros escolares de Honduras, cientos de estudiantes hacen el saludo uno a la bandera, y unánimes entonan las notas de nuestro Himno Nacional.
Muchos lo cantan y no se detienen a pensar lo que realmente cuenta, la historia de cómo Honduras tuvo personajes importantes durante su conquista, pero pocos recuerdan haber estudiado que Honduras al inicio no contaba con un himno oficial.
Antes del himno
Honduras durante un período entonaba la letra de "La Granadera", el cual tomaba lugar en los centros cívicos, y esta solo representaba a las Provincias Unidas del Centro de América y de la República Federal de Centroamérica.
La necesidad de tener una pieza musical que fuese oficial de Honduras llegó hasta la búsqueda de un joven llamado Augusto C. Coello, el autor de la letra escrita. Esta pieza comenzó siendo nombrada como "A Honduras" y "Canto a mi patria", pero el tiempo lo decidió, y terminó siendo reconocida como el Himno Nacional de Honduras.
Entre versos y música
Algo hacía falta, aunque los versos estuviesen completos, pero se trataba de agregarle un ritmo sin igual. El talento alemán tomó protagonismo a través del compositor Carlos Hartling, quien a finales del siglo XIX desarrolló su arte al introducir la música a los versos de Coello.
Y fue un 15 de septiembre de 1904 que las alumnas de la Escuela Normal de Señoritas en la escuela Guadalupe Reyes de Tegucigalpa entonaron por primera vez el Himno Nacional de Honduras, bajo la dirección de Hartling.
Poeta hondureño Augusto C. Coello y músico alemán Carlos Hartling. · Foto: Generada por IA
El día más esperado: Oficialmente el Himno Nacional de Honduras
El momento que tanto los hondureños de esa época esperaban llegó un 13 de noviembre de 1915. Tegucigalpa, la capital de Honduras y cubierta por sus cerros, se convirtió en la sede donde se firmó el Decreto No. 42 por el presidente Alberto de Jesús Membreño.
Y es que, dentro de la República Centroaméricana, Honduras era el único país sin contar con un himno oficial, entre tantas opciones, no contaba con uno formalmente, y gracias a este decreto hoy se conoce como el Himno Nacional de Honduras, versos que cuentan una historia escrita por Coello y compuesta musicalmente por Hartling.
Partitura de las notas del Himno Nacional de Honduras. · Foto: Cortesía
Coro y siete estrofas narrando una historia
Su estructura cuenta con ocho versos cada estrofa, en total son 64 estrofas en toda la letra y de forma cronológica cuenta su historia desde antes de la llegada de los europeos, su descubrimiento, conquista, la época colonial, la lucha por la libertad y la independencia, y debido a su estructura se encuentra entre uno de los himnos más extensos de América Latina.
Y así, es como nace esa pieza musical y símbolo patrio, que no solo un lunes por la mañana se escucha entonar por cientos estudiantes, o por aficionados en un estadio, sino también durante todo el mes patrio, ese poema que cuenta cada faceta que Honduras vivió y en lo que se ha convertido ahora, en una tierra que arropa a cientos de hondureños, y que muchos entonan los siguientes versos: