Docentes destacan la importancia del arte y la cultura para fortalecer la educación
Docentes y especialistas analizan los retos de la educación en Honduras y destacan la importancia del arte, la cultura y el criterio propio ante la tecnología


Docentes y especialistas analizan los retos de la educación en Honduras y destacan la importancia del arte, la cultura y el criterio propio ante la tecnología
Foto: Docentes y artistas plantearon la necesidad de combinar las nuevas tecnologías con métodos tradicionales de enseñanza.
La educación hondureña enfrenta el desafío de adaptarse a una generación marcada por las redes sociales, la inteligencia artificial y las nuevas formas de acceder al conocimiento. En este escenario, docentes y especialistas en arte plantean que la formación artística y cultural debe ocupar un papel más importante dentro del sistema educativo.
El tema fue abordado durante el foro Agenda Nacional de Televisión Nacional de Honduras, en el marco del Día del Maestro Hondureño, que se conmemora cada 17 de septiembre.
Durante el programa participaron Cintia Núñez, coordinadora académica de la Academia Nacional de Danza; Romina Memoli, coordinadora de la Academia Nacional de Arte Dramático; Conrado Chavarría, director general de las Artes de la Secretaría de las Culturas, las Artes y los Patrimonios de los Pueblos de Honduras; y Emerson Valle, maestro y restaurador de pinturas de Bellas Artes.
Los especialistas coincidieron en que enseñar no consiste únicamente en transmitir información. También implica desarrollar capacidades, formar valores, descubrir talentos y acompañar a los estudiantes en su desarrollo personal.
La vocación docente va más allá de transmitir conocimientos

Durante el foro, Cintia Núñez explicó que ejercer la docencia requiere una entrega permanente y una verdadera vocación por la enseñanza.
La especialista, quien señaló que tiene 41 años formando bailarines y 38 años vinculada a la Academia Nacional de Danza, destacó que la experiencia acumulada le ha permitido observar cómo la vocación se convierte en una herramienta fundamental para enfrentar los retos de la profesión.
“Tener una vocación es tener una entrega total a lo que usted hace en el día a día, es entregarse por completo a la profesión que usted decidió tener como vida”.
Núñez también destacó que la formación artística no solamente involucra al estudiante. En disciplinas como la danza, también existe un acompañamiento permanente a las familias.
Según explicó, los padres que llevan a sus hijos a una academia artística están brindándoles una herramienta adicional para su desarrollo y, eventualmente, para una posible carrera profesional.
Sin embargo, señaló que todavía existe una percepción de que las artes no constituyen una vía formal de profesionalización.
Núñez recordó que durante sus primeros años en la danza escuchó comentarios que cuestionaban la posibilidad de vivir profesionalmente del arte.
“Me decían, pero usted por qué sigue, si usted de la danza no va a vivir, usted del arte se va a morir del hambre”.
La docente explicó que su propia trayectoria demuestra que es posible desarrollar una vida profesional vinculada al arte.
Por ello, consideró necesario continuar trabajando junto al sistema educativo para ampliar la enseñanza artística en las escuelas y colegios.
“Tenemos que apoyar a nuestros niños, llevarles el arte a las escuelas”.
La especialista también cuestionó que algunas asignaturas relacionadas con el arte sean consideradas optativas dentro de determinados planes de estudio.
Internet y la inteligencia artificial cambian la manera de aprender

Otro de los temas centrales del foro fue el impacto de la tecnología en los procesos educativos.
Conrado Chavarría reconoció que internet ofrece actualmente posibilidades que generaciones anteriores no tuvieron, debido a la enorme cantidad de información, tutoriales y materiales disponibles.
Sin embargo, planteó que la tecnología debe utilizarse como una herramienta complementaria y no como sustituto del proceso de aprendizaje.
“Debe de haber algunas cosas de técnicas que ya se han utilizado con nuevas y mezclarlas y hacer un balance para mejorar pues el sistema educativo”.
El especialista también advirtió sobre la necesidad de desarrollar criterios propios frente al uso de las nuevas tecnologías.
Durante la conversación se puso como ejemplo el uso de la inteligencia artificial para realizar tareas académicas. La preocupación planteada fue que algunos estudiantes pueden obtener rápidamente resúmenes o trabajos sin necesariamente comprender los contenidos.
El desafío, por tanto, consiste en aprovechar las nuevas herramientas sin abandonar la lectura, el análisis y la capacidad de construir un criterio propio.
Las artes dramáticas mantienen el componente humano
Para Romina Memoli, la inteligencia artificial puede facilitar determinados procesos de investigación, pero existen elementos de las artes que dependen directamente de la experiencia humana.
La coordinadora de la Academia Nacional de Arte Dramático explicó que el teatro pertenece a las denominadas artes vivas, porque necesita de personas presentes en escena para que el proceso artístico ocurra.
“Para que el conocimiento de un arte viva realmente suceda, tiene que atravesar el cuerpo”.
Memoli explicó que la formación teatral involucra la voz, la respiración, el movimiento, las emociones y la capacidad de relacionarse con otras personas.
Por ello, aunque un estudiante pueda utilizar herramientas digitales para investigar sobre una obra o desarrollar determinados contenidos teóricos, la ejecución artística requiere un proceso que involucra directamente al cuerpo y las emociones.
“Para que realmente puedan ejecutar su conocimiento, tiene que pasarle por su propia corporalidad, por su piel, por sus músculos, por su sentir”.
Teatro: aprender mediante la repetición y el error
Memoli también explicó que quienes desean dedicarse al teatro deben comprender que el desarrollo artístico requiere práctica constante.
Según la especialista, el talento por sí solo no determina el desempeño de una persona en las artes dramáticas.
“En el arte dramático, en el teatro, en las artes vivas, lo que cuenta no es tanto el talento, sino la repetición”.
La docente explicó que los estudiantes deben estar dispuestos a repetir ejercicios, corregir errores y volver a intentarlo.
En ese proceso, el error no necesariamente representa un fracaso. Por el contrario, puede convertirse en una herramienta para descubrir nuevas posibilidades dentro de una obra.
“Somos un campo de las artes que además celebra y permite el error”.
La especialista señaló que este proceso permite que los artistas exploren diferentes formas de expresión hasta encontrar aquello que consideran auténtico dentro de una interpretación.
El arte también busca formar personas sensibles
Más allá de las técnicas propias de cada disciplina, Memoli destacó que la formación artística permite trabajar aspectos relacionados con la sensibilidad y la comprensión del ser humano.
La especialista explicó que el teatro busca que los estudiantes cuestionen determinadas ideas preconcebidas y exploren diferentes formas de comprenderse a sí mismos y a los demás.
“Lo que nosotros vamos buscando como artistas es llegar como a la joya que está en el centro del corazón”.
Para ella,

el proceso artístico permite retirar progresivamente las ideas y comportamientos adquiridos para encontrar una expresión más auténtica.
De esta manera, el teatro no solamente funciona como una disciplina escénica, sino también como un espacio de exploración personal.
Formación artística requiere docentes preparados
Conrado Chavarría también planteó que dominar una disciplina artística no necesariamente significa tener las herramientas necesarias para enseñarla.
Puso como ejemplo a un músico que puede tener un excelente desempeño sobre un escenario, pero que necesita desarrollar conocimientos pedagógicos para transmitir sus conocimientos a otras personas.
“Puede haber un músico excepcional que puede estar tocando un escenario, pero puede faltarle la experiencia de transmitir conocimiento a un alumno”.
Por esa razón, consideró importante combinar el talento artístico con una preparación adecuada en técnicas de enseñanza.
El planteamiento busca que los profesionales de las artes puedan convertirse también en formadores capaces de acompañar los procesos educativos de sus estudiantes.
¿Qué educación necesita Honduras frente a las nuevas tecnologías?

El debate dejó planteada una pregunta que trasciende la celebración del Día del Maestro: ¿cómo debe prepararse el sistema educativo hondureño para una generación que crece rodeada de tecnología?
Los participantes plantearon la necesidad de encontrar un equilibrio entre los métodos tradicionales y las nuevas herramientas digitales.
La tecnología puede facilitar el acceso a información y ampliar las posibilidades de aprendizaje. Sin embargo, los docentes consideran necesario mantener procesos que permitan desarrollar comprensión, análisis, creatividad y criterio propio.
En este contexto, las artes aparecen como una herramienta adicional para desarrollar habilidades que no dependen exclusivamente de la tecnología.
La danza, el teatro, la música, las artes visuales y otras disciplinas permiten trabajar la creatividad, la expresión, la disciplina, la sensibilidad y la capacidad de relacionarse con otras personas.
El foro también puso sobre la mesa la necesidad de acercar estas disciplinas a los centros educativos y generar mayores oportunidades para que los estudiantes descubran sus capacidades artísticas.
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