Falta de ética provoca la salida de al menos cuatro policías por semana
La Policía Nacional intensifica procesos disciplinarios, separando a cuatro agentes semanales por faltas éticas, informó el secretario de Estado Velásquez.



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La Policía Nacional intensificó los procesos disciplinarios para fortalecer la confianza ciudadana en la institución, una medida que derivó en la separación de un promedio de cuatro agentes por semana debido a faltas relacionadas con la ética policial, informó el secretario de Estado en el Despacho de Seguridad, Gerzón Velásquez.
El funcionario explicó que la depuración respondió al compromiso del Gobierno de mantener una institución integrada por servidores públicos que actuarán con apego a la ley y a los principios de integridad, con el propósito de ofrecer un mejor servicio a la población y fortalecer la seguridad pública.

"Al menos cuatro personas se están yendo a la semana por falta de ética policial", declaró Velásquez al referirse a los procedimientos disciplinarios que ejecutó la Secretaría de Seguridad.
Mano dura con las manzanas podridas
El secretario de Estado también informó que alrededor de 12 agentes que anteriormente fueron separados de la institución regresaron a sus funciones por orden de los tribunales de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), luego de que las resoluciones judiciales adquirieron firmeza."Se trata de personas que fueron depuradas y que regresaron por sentencia firme de un tribunal de la Corte Suprema de Justicia, en la cual se nos ordena la incorporación", explicó el funcionario.

Velásquez precisó que la reincorporación de esos agentes no respondió a una decisión administrativa de la Secretaría de Seguridad, sino al cumplimiento obligatorio de fallos emitidos por el Poder Judicial, en apego al Estado de derecho y al principio de legalidad que rige a las instituciones públicas.
Respeto al debido proceso y presunción de inocencia
Las autoridades de Seguridad sostuvieron que los procesos de evaluación y control interno continuaron como parte de la estrategia para consolidar una Policía Nacional profesional, transparente y comprometida con la protección de la ciudadanía.La depuración policial constituyó uno de los mecanismos implementados en los últimos años para identificar conductas incompatibles con la función policial, fortalecer los sistemas de supervisión interna y elevar los estándares de desempeño de los agentes.

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Las decisiones disciplinarias y el cumplimiento de resoluciones judiciales reflejaron dos procesos distintos dentro de la institución: por un lado, la aplicación de sanciones administrativas por faltas éticas y, por otro, la obligación legal de acatar sentencias definitivas emitidas por los tribunales competentes.
Con estas acciones, la Secretaría de Seguridad reiteró que mantuvo su compromiso de continuar fortaleciendo la institucionalidad policial, garantizando el respeto al debido proceso y promoviendo una actuación basada en la legalidad, disciplina y el servicio a la población hondureña.





