Internet de alta velocidad llega a miles de centros educativos y abre nuevas oportunidades para estudiantes
Fibra óptica, Wi-Fi 6 y Wi-Fi 7 permiten ampliar el acceso a contenidos educativos, plataformas digitales y nuevas herramientas tecnológicas en las aulas

Fibra óptica, Wi-Fi 6 y Wi-Fi 7 permiten ampliar el acceso a contenidos educativos, plataformas digitales y nuevas herramientas tecnológicas en las aulas
Foto: Miles de alumnos ya cuentan con internet de alta velocidad en Honduras/FOTO CORTESÍA
El acceso a internet de alta velocidad comienza a transformar las condiciones en las que miles de estudiantes y docentes desarrollan sus actividades educativas, mediante la ampliación de la conectividad en centros escolares de diferentes zonas del país.
La instalación de infraestructura de fibra óptica y redes inalámbricas con tecnología Wi-Fi 6 y Wi-Fi 7 busca facilitar que las comunidades educativas puedan utilizar plataformas digitales, consultar contenidos en línea, reproducir videos y acceder a materiales educativos sin las limitaciones que representa una conexión de baja capacidad.
Los avances fueron presentados durante la cuarta edición de “Educa Digital”, espacio que reunió a representantes de instituciones y organizaciones vinculadas con la educación y la tecnología, entre ellas la Dirección de Gestión por Resultados (DIGER), la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL), la Secretaría de Educación, UNICEF, Save the Children y las fundaciones Terra, Zamora Terán y STEM.
Unos 4,000 centros ya cuentan con conexión
De acuerdo con los datos presentados durante el evento, al 30 de septiembre de 2026 ya se contabilizaban unos 4,000 centros escolares conectados, mientras continúa el proceso para ampliar la cobertura a más instituciones educativas.
La meta contempla alcanzar a más de 8,000 centros educativos y fortalecer las capacidades relacionadas con inteligencia artificial de más de 60,000 docentes, lo que permitiría ampliar el uso de herramientas digitales dentro de las aulas.
El coordinador de Conectividad de la DIGER, Mario Castejón, explicó que conocer las condiciones de cada centro resulta fundamental para determinar dónde deben concentrarse las próximas intervenciones.

“No se trata únicamente de conectar escuelas, sino también de medir y aprender a partir de los datos, para tomar decisiones sobre dónde intervenir posteriormente”, explicó Castejón.
El avance de la conectividad representa una oportunidad para que estudiantes de comunidades alejadas tengan acceso a recursos digitales que anteriormente podían estar limitados por la falta de infraestructura tecnológica.
Conexiones de hasta 200 megas
Uno de los principales cambios está relacionado con la capacidad de las conexiones instaladas en los centros educativos. Según explicó el subcoordinador de Conectividad de la DIGER, José Elías Sánchez, la infraestructura incorpora tecnologías que permiten responder a una mayor demanda de usuarios y dispositivos.
“Las redes que tenemos son tipo Wi-Fi 6 y Wi-Fi 7, que son los estándares más actualizados del mercado, además de respaldar aquellos lugares donde no existe la cobertura de fibra óptica”, detalló.
Sánchez señaló que el objetivo es que los centros educativos dispongan de conexiones suficientes para atender las actividades que se desarrollan en las diferentes aulas.
“Es un internet de alta calidad que recibe cada uno de los centros para poder tener conexiones de 60, 80, 100 y hasta 200 megas, con el fin de brindar internet a todas las aulas”, pormenorizó.
Estas velocidades pueden facilitar el uso simultáneo de computadoras, teléfonos, tabletas y otros dispositivos conectados a las redes escolares, además del acceso a plataformas educativas y materiales audiovisuales.
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Tecnología que puede llegar directamente al aula
El impacto de la conectividad no se limita a contar con una señal de internet. Para los estudiantes, significa disponer de mayores posibilidades para investigar, consultar información, acceder a videos educativos y utilizar herramientas digitales como parte de sus actividades académicas.
Para los docentes, la conexión también abre la posibilidad de incorporar nuevos recursos en sus clases y utilizar plataformas que requieren una conexión estable para funcionar adecuadamente.
La jefa del Centro de Operaciones de Redes de la DIGER, Osiris Silva, destacó precisamente el alcance que puede tener esta expansión tecnológica en la población estudiantil.
La conectividad de alta velocidad, explicó, permite acercar a la niñez y la juventud a nuevas fuentes de información y conocimiento, especialmente en comunidades donde el acceso a este tipo de servicios ha representado históricamente un desafío.

Un cambio que busca reducir la brecha digital
La expansión de la conectividad en los centros educativos también representa un esfuerzo por reducir las diferencias en el acceso a la tecnología entre estudiantes de distintas zonas del país.
Con una mayor disponibilidad de internet, las aulas pueden convertirse en espacios donde los alumnos no solamente reciben información, sino que también investigan, desarrollan habilidades digitales y tienen contacto con herramientas tecnológicas que forman parte de la vida académica y laboral actual.
El reto ahora será mantener y ampliar la infraestructura para que más centros educativos puedan incorporarse a esta red y que la conectividad se traduzca en un uso constante y efectivo de los recursos digitales.
Mientras el número de centros conectados continúa creciendo, la llegada de fibra óptica y redes de mayor capacidad plantea una nueva posibilidad para estudiantes y docentes: contar desde las aulas con acceso a un universo más amplio de información, conocimiento y herramientas para fortalecer su formación.





