José Trinidad Reyes: un apasionado de la educación, literatura y vida espiritual
José Trinidad Reyes fue un prócer hondureño ávido por el sacerdocio, la educación y literatura, y quien fue el fundador de la UNAH.
Etil Aguilar
17 de septiembre, 2026
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José Trinidad Reyes fue un prócer hondureño ávido por el sacerdocio, la educación y literatura, y quien fue el fundador de la UNAH.
Foto: Cortesía
"La sabiduría no solo distingue al hombre de las fieras, sino que le da superioridad y preferencia sobre sus semejantes", expresó un día el padre de la educación hondureña, José Trinidad Reyes y Sevilla, quién dedicó su vida a la educación, caridad y justicia social de Honduras.
Era un 11 de junio de 1797 en San Miguel de Tegucigalpa, cuando llego al mundo, y quien tuvo como padres a Felipe Santiago de Reyes y doña María Francisca Sevilla, quienes no imaginaban el legado que ese niño recién nacido dejaría en los diferentes ámbitos sociales en la vida de cientos hondureños.
El legado no solo marcaría el ámbito social, sino también en la religión tras haber recibido la bendición de Dios por medio de su bautismo un 14 de junio de ese mismo año, y esa ceremonia trajo consigo en el partido del bautismo la revelación de su nombre completo: Juan José Sahagun de la Santísima Trinidad.
Su vida y nuevos dotes en la sociedad
En su corazón comenzó a crecer un acto de servicio que lo conllevaría a poner en práctica su fe y predicar con el ejemplo, convirtíendose en un luchador contra la pobreza, y de esa forma asistía a los más pobres y pelear por los derechos a la educación.
La lectura y la doctrina de la fe católica fueron de los principales elementos que marcaron sus inicios, los cuales fueron estudiados en 1804 en una escuela privada de Tegucigalpa, y siendo pupilo de la señorita Gómez, quien era una de 'las maestras'. Durante su adolescencia, a sus 15 años de edad, comenzó a practicar diferentes actividades tanto lingüísticas como musicales.
Durante el convento de 'Nuestra Señora de las Mercedes' aprendió la lengua latina con la ayuda recibida por el fraile Juan Altamirano, ese adolescente de 15 años no podía dejar por sentado el talento por el dibujo y la música a través de sus clases impartidas por el pintor guatemalteco don Rafael U. Martínez, quien radicaba en Honduras.
Esa pasión por la educación no se detuvo, y emprendió una travesía hacia la ciudad de León, Nicaragua, en tierras nicaraguenses obtuvo su título de Bachiller en Filosofía, Teología y Derecho Canónico, pero la influencia por la música seguía latente hasta ser perfeccionado gracias a un ayudante del maestro de capilla en la catedral de León.
José Trinidad Reyes nació el 11 de junio de 1797. · Foto: Cortesía
Reyes y su defensa por los derechos de la mujer
Reyes se mostró siempre a favor de la voz, derechos en la educación para la mujer hondureña, como parte de su legado y en apoyo a ellas para que pudiesen recibir educación elemental e igualdad la reflejó en su ensayo escrito en 1840 con el seudónimo de Sofía Seyers, basado en los principios de la Revolución Francesa y en la equidad social.
Promotor del arte y la cultura de Honduras
Las obras dramáticas, ensayos y poemas siempre formaron parte de su diario vivir, y como referente de la literatura hondureña puso en práctica sus pastorelas. Reyes no solo era un pionero por la educación, derechos, arte, cultura y música, sino también mantenía su vida espiritual activa ante los demás.
Fundador de la máxima casa de estudios de Honduras
Reyes jugó un rol muy importante para muchos universitarios hondureños, quienes hoy en día muchos forman parte de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), la cual fue fundada por él, por el padre de la educación, un 19 de septiembre de 1847, dicho acto presedido por el Jefe de Estado Juan Lindo, donde mostraron la fundación la educación superior del país.
“Reyes y Lindo, Lindo y Reyes: una iniciativa público-privada para dotar a Honduras de una institución de nivel académico superior, de la que carecía, siempre inscrita en la tradición legal-eclesial, vale decir la formación de abogados y eclesiásticos”, expresó el historiador Mario Argueta.
En ese mismo año logró que muchos amantes por la literatura y por nutrirse en enseñanza pudiesen tener un espacio como la primera biblioteca de Honduras, llamada 'Biblioteca de la Academia' e hizo funcionar la primera 'Imprenta de la Academia', la cual fue llevada por el general Francisco Morazán en 1829 confiscada en Guatemala.
Fundador de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). · Foto: Cortesía
Toda una vida llena de frutos, de dones y talentos, servicios de caridad por otros fue lo que vivió Reyes, hasta que su último respiro fue un 20 de septiembre de 1855, a quien se le rinde homenaje cada 11 de junio a través del Día del Estudiante, como fecha de un hombre que siempre vivió con la visión de ensanchar la educación de Honduras.